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Manipulación de la historia

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

Ayer se cumplió el 218 aniversario de los hechos del 2 de mayo de 1808, fecha en la que los Borbones hicieron una nueva traición a sus súbditos españoles, pues la población, en ese momento, la madrileña (y después en toda España), se levantó para defender a la monarquía traicionera y vendida, pues los Borbones habían dado instrucciones de no confrontarse con las tropas francesas dirigidas por el mariscal Joachim Murat, (1767 – 1815), gran duque de Berg y Cléveris y cuñado de Napoleón, como explicaré en este escrito. Pero lo más relevante, si cabe, es que los actuales descendientes, desde Felipe VI, pasando por los militares, el clero y los políticos y sindicatos españoles y las clases dirigentes de la economía y de los medios de comunicación, tengan la desfachatez de celebrar el levantamiento y elogiar a los héroes de aquel momento, cuando, lo que deberían hacer, es pedir perdón por su felonía.

Aquél 2 de mayo, los madrileños, concentrados delante del palacio real, vieron que las tropas francesas se llevaban al infante Francisco de Paula, y, al rito de ‘que nos los llevan’, y los altercados se expandieron por todos los barrios. Pero las tropas francesas (30.000 soldados) acabaron rápidamente con los sublevados, provocando 409 muertos, centenares de heridos y miles de detenidos.

El capitán general de Madrid, Francisco Javier Negrete y el gobernador militar Fernando de la Vera, obedeciendo a Fernando VII, dieron órdenes a sus soldados para que no salieran de sus cuarteles, para defender a la población.

La excepción fue el pequeño cuartel de artillería de Monteleón, dirigido por los capitanes Luis Daoíz Torres /1767 – 1808), Pedro Valverde Santillán (1779 – 1808) y el teniente Jacinto Ruíz Mendoza, que fue herido y falleció el año siguiente (1779 – 1809) que, seguidos por sus tropas, se hicieron fuertes en su regimiento, si bien, al día siguiente fueron abatidos y masacrados.

Dichos héroes fueron enterrados sin honor y, tiempo después, fueron trasladados a Andalucía, a sus poblaciones de origen, para que no fueran mancillados por las tropas francesas. Pero, la mano invisible de los serviles funcionarios, perdieron las llaves de los féretros, por lo que la población tuvo que reventarlos; Y años, después, para retornarlos a Madrid, volvió a pasar lo mismo. Esa fue la ‘colaboración’ de dichos funcionarios – súbditos, siempre, fieles a sus amos, y que nunca muerden la mano del que les da de comer.

Pues bien, que los militares actuales, dirigidos por los políticos y por los reyes, bendecidos por la servil curia eclesiástica, ‘olvide’ los hechos, y tengan la insolencia, y la desfachatez de homenajear a los mencionados héroes y a la población madrileña, es una vergüenza, como lo es que celebren el día de la hispanidad, ’olvidando’ las atrocidades efectuadas en sus colonias americanas contra los nativos.

Y asimismo, que la población madrileña, en general, acepte esos honores fuera de lugar, por ser realizados por los descendientes de los traidores, tampoco tienen perdón.

Así, de los mencionados hechos, quedan las pinturas de Francisco de Goya Lucientes (1746 – 1828), en concreto ‘la carga de los mamelucos en la puerta del sol (‘El dos de mayo de 1808 en Madrid, 1814) que forman una serie, con el óleo ‘El tres de mayo, con los fusilamientos’ y con ‘Los fusilamientos de la montaña del Príncipe Pio’, todos ellos en el museo de El Prado, y visitados de forma meramente folclórica.

Como he dicho, es vergonzoso que se celebren, así, esos hechos, prácticamente como pasa en Catalunya con el 11 de setiembre de 1714. Pues es triste que la memoria popular sea tan manipulable, Es cierto que la historia, siempre escrita por y desde el poder, tergiversa los hechos según sus conveniencias e intereses. Pero que la población, en general, sea tan permeable a ese tipo de manipulaciones, es injustificable.

Pero así es la vida, desgraciadamente, y ahora, nos limitamos a reenviarnos mensajes por las redes sociales, como, amablemente, me reenvió un compañero de Meridiana Resisteix, explicando ‘La gran mentira del 2 de mayo de 1808’, realizado por la Asociación Mesa de Memoria Histórica Latina; si bien, lamentablemente, los súbditos en general, acríticos, siguen votando a los políticos actuales, defensores del estatus quo, y claro, elogiando a los Borbones actuales.

Todo es un despropósito y, encima, nos quejamos de las desfachateces de Donald Trump. Y así nos va y nos irá, pues somos incorregibles.

Ojalá volvieran los franceses y se llevaran a los Borbones actuales, pues, espero, que en ese imaginario planteamiento, la población no saldría gritando ‘que nos los llevan’; al menos, en Catalunya, les aplaudiríamos y … les pagaríamos por el favor.