Buscar

México se consolida como el país más complejo de América Latina para hacer negocios y el #2 a nivel global: TMF Group

El país escala una posición en el ranking global, en un entorno marcado por cambios regulatorios constantes, presión fiscal creciente y retos en la digitalización.

Ciudad de México, 12 de mayo de 2026. TMF Group, firma líder de servicios administrativos y de cumplimiento normativo, publicó la 13a. edición de su reporte anual Global Business Complexity Index (GBCI), el cual analiza 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la economía mundial y evalúa el entorno operativo para empresas e inversionistas.

En esta edición, México avanzó del tercer al segundo lugar a nivel global en complejidad empresarial, consolidándose por tercer año consecutivo como el país más complicado de América Latina para hacer negocios.   Esta posición se explica principalmente por factores estructurales como una alta carga administrativa, marcos regulatorios cuya implementación puede resultar compleja y, en algunos casos, sujeta a criterios de aplicación no siempre consistentes o a discrecionalidad en su ejecución, así como una mayor exigencia en materia fiscal y brechas persistentes en la digitalización de procesos clave. Estos elementos incrementan el costo operativo para las empresas y las obligan a realizar ajustes continuos para mantenerse en cumplimiento.

El reporte GBCI analiza 292 indicadores por jurisdicción, abarcando aspectos clave como contabilidad e impuestos, gestión legal de entidades y regulación laboral. Más allá del atractivo macroeconómico de cada país, el Índice mide el costo operativo de cumplir con marcos normativos que frenan el crecimiento tanto de las empresas locales como de los inversionistas internacionales.     

En particular, destaca que las empresas enfrentan requisitos administrativos que pueden resultar impredecibles, así como criterios regulatorios que no siempre son consistentes en su aplicación. Esto genera incertidumbre en procesos clave y añade fricciones operativas que impactan directamente la eficiencia de las organizaciones.

El estudio resalta que países como Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos se encuentran entre las 10 jurisdicciones más fáciles para hacer negocios. En contraste, 6 de 18 países analizados en América Latina, se posicionan entre los 10 más complejos a nivel global: México, Brasil, Colombia, Bolivia, Argentina y Perú.

La volatilidad geopolítica impulsa a las empresas a la reestructuración

A lo anterior se suma la creciente inestabilidad geopolítica y económica que está dificultando los negocios transfronterizos. El proteccionismo, los aranceles y los cambios en la normativa están revirtiendo muchos de los avances logrados gracias a la globalización.

“La fragmentación política global y la dispersión económica están llevando a las empresas a incorporar más jurisdicciones en sus cadenas de suministro, lo que incrementa la complejidad de su gobernanza. Esta fragmentación también implica que deben enfrentarse a una mayor incertidumbre regulatoria. Los inversionistas buscan simplicidad, pero, sobre todo, certeza en las reglas bajo las cuales operan. Por ello, alentamos a los gobiernos a mejorar su posicionamiento actuando en ambos frentes, y a las empresas a simplificar sus operaciones para ser más eficientes y ágiles frente a marcos regulatorios complejos e inciertos”, afirma Mark Weil, CEO de TMF Group.

Ante este escenario, las compañías se están adaptando mediante la subcontratación (69%), la reducción de personal (59%), el cierre de oficinas o sucursales (55%) y la congelación de contrataciones (51%). Los cambios recurrentes han obligado a las organizaciones a ajustar continuamente sus esquemas.

Incertidumbre regulatoria y presión fiscal: los principales retos

De acuerdo con el informe, las empresas que operan en México enfrentan un entorno donde la actualización constante de requisitos y la falta de claridad en ciertos criterios, particularmente en materia fiscal, pueden generar incertidumbre operativa y retrasos en procesos críticos, como la apertura de cuentas bancarias o la interacción con autoridades.

A esto se suma que los cambios regulatorios suelen implementarse con poca previsibilidad, lo que obliga a las empresas a ajustar continuamente sus procesos internos y estrategias de cumplimiento para evitar sanciones o interrupciones operativas.

La discrecionalidad en la aplicación de normas y la evolución de los estándares internacionales de información financiera añaden complejidad adicional, especialmente para compañías multinacionales que requieren consistencia en sus operaciones globales.

Digitalización y prácticas tradicionales: complejidad estructural.

Si bien México ha avanzado en la digitalización de trámites corporativos y fiscales, el mantenimiento de procesos que requieren presencia física o firmas manuscritas sigue limitando la eficiencia de estos esfuerzos. Esta coexistencia entre sistemas digitales y prácticas tradicionales genera fricciones operativas y contribuye a la complejidad estructural del entorno empresarial.

Esta brecha entre digitalización y prácticas tradicionales no solo retrasa procesos clave, sino que también introduce inconsistencias en la ejecución de trámites, elevando los tiempos y costos de cumplimiento para las empresas.

En 2026, el 58% de las jurisdicciones exigen que al menos algunas empresas emitan facturas electrónicas, frente al 54% del año anterior y un aumento sustancial en comparación con el 38% de 2020.

El fortalecimiento de mecanismos como la contabilidad electrónica apunta hacia un modelo de mayor control y supervisión por parte de las autoridades, lo que incrementa las exigencias de cumplimiento para las empresas.

Un entorno más exigente, pero en evolución

En paralelo, el entorno de inversión en México muestra señales de evolución orientadas a fortalecer la certidumbre para el capital nacional e internacional. Iniciativas recientes del gobierno federal, enmarcadas en el Plan México, buscan facilitar la inversión mediante incentivos, simplificación de procesos clave y mayor claridad en las reglas para operar, incluso en un contexto internacional marcado por volatilidad e incertidumbre. Estos esfuerzos refuerzan la importancia de contar con marcos regulatorios predecibles y capacidades sólidas de cumplimiento para que las empresas puedan capitalizar las oportunidades del mercado mexicano.

Pese a este contexto, el informe identifica una evolución en la forma en que las empresas operan en México. Transformando gradualmente sus servicios mediante la automatización de procesos, la adopción de principios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la mejora de sus servicios de gestión, mitigando parte de la complejidad.

En los próximos años, se prevé que las áreas de contabilidad e impuestos concentren los principales cambios, impulsados por un enfoque gubernamental más activo en la recaudación y la fiscalización.

“En México, la complejidad no está en cuántas reglas existen, sino en qué tan seguido cambian y qué tan predecible es su aplicación. Para las empresas, esto se traduce en mayores costos de cumplimiento y menor certidumbre operativa”, señaló Adrián Owen, Country Head Mexico and Mid-America de TMF Group.

“Sin embargo, también observamos avances relevantes en digitalización y profesionalización. Las empresas que inviertan en cumplimiento, tecnología y procesos serán las mejor posicionadas para operar con eficiencia y aprovechar las oportunidades del mercado mexicano”, añadió.

Complejidad global: una tendencia estructural

A nivel global, el GBCI 2026 identifica los principales impulsores de la complejidad en tres áreas clave: contabilidad e impuestos, nómina y gestión de entidades legales.

En este contexto, mercados como México reflejan una tendencia más amplia: mayores exigencias regulatorias que, si bien incrementan los costos operativos, no necesariamente frenan la inversión, siempre que exista claridad en las reglas del juego.

El GBCI 2026 posiciona a México como un mercado donde la complejidad operativa es ya un factor estructural del entorno de negocios, caracterizado por frecuentes cambios regulatorios, cargas administrativas y requisitos digitales en constante evolución. Esto, más que obstáculos aislados, se trata de condiciones que exigen a las empresas a fortalecer sus capacidades de cumplimiento, anticipación regulatoria y eficiencia operativa para sostener su crecimiento en el país.

Acerca de TMF Group

TMF Group es un proveedor líder de servicios administrativos críticos, que ayuda a sus clientes a invertir y operar de manera segura en todo el mundo. Con más de 13,000 expertos y 125 oficinas en 87 jurisdicciones, la firma atiende a corporativos, instituciones financieras, gestores de activos, clientes privados y family offices, ofreciendo una combinación de servicios de contabilidad, fiscal, nómina, administración de fondos, cumplimiento normativo y gestión de entidades, esenciales para el éxito de los negocios globales.

Trabajamos con la mayoría de las empresas que forman parte del Fortune Global 500 y del FTSE 100, abarcando sectores tan diversos como mercados de capital, capital privado, bienes raíces, farmacéutica, energía y tecnología.

TMF Group: simplificamos un mundo complejo. www.tmf-group.com

Para ayudar a las empresas a navegar este entorno en constante evolución, TMF Group realizará el webinar “Expansión en LATAM: cómo transformar la complejidad regulatoria y los cambios tecnológicos en una ventaja competitiva” el próximo 6 de agosto. Durante la sesión, expertos de TMF compartirán perspectivas estratégicas sobre cumplimiento societario multijurisdiccional, reformas tributarias regionales y el impacto de los cambios tecnológicos en las operaciones transfronterizas en América Latina.