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Mexiquense vivió 40 años con un riñón trasplantado; hoy Gaby necesita el segundo

Hoy te comparto el caso de Gabriela García Pineda, una mamá y abuela del Estado de México, que hoy necesita un segundo trasplante de riñón para seguir con vida. A los 24 años y con insuficiencia renal, su hermano Jorge le donó un primer órgano que funcionó casi 40 años, muy por encima de los 10 o 15 que estimaban los médicos, permitiéndole construir su camino.

Sin embargo, su historia cambió en febrero de 2023, cuando fue diagnosticada con enfermedad renal crónica en etapa 5 (fase terminal), lo que la obligó a retomar las hemodiálisis. Desde entonces, su salud se ha deteriorado, además de que presenta complicaciones cardiacas.

“Durante todos estos años he absorbido personalmente los gastos de mi enfermedad, agotando así mis recursos por completo y viéndome en la necesidad de vender absolutamente todos mis bienes de valor, incluida mi casa. He llegado al punto en el que ya no puedo continuar sola”, señala Gabriela.

Ante este escenario y la negativa de las aseguradoras a brindarle cobertura, lanzó la campaña “Ayuda para mi trasplante de riñón. Soy Gaby, mamá y abuela”, que hasta ahora reporta un 8% de avance, con más de 107 mil pesos recaudados de una meta de 1.5 millones, recursos que serán destinados al procedimiento, las hemodiálisis continuas y los tratamientos necesarios.

En medio de este proceso, su familia ha sido testigo de su resistencia y la describen como una mujer que nunca se ha rendido. “Es alguien inquebrantable, un ejemplo de tenacidad, resiliencia y valentía. Se aferra a la vida y merece seguir en ella”, comparten en un video.

El caso de Gaby también refleja una realidad más amplia. En México, 18 mil 59 personas están en espera de un trasplante, de ellas, el 88% necesita un riñón, de acuerdo con el Registro Nacional de Trasplantes. Además, la enfermedad renal crónica afecta aproximadamente al 12% de la población, lo que representa 13 millones de personas que enfrentan tratamientos costosos y prolongados.

Este padecimiento no solo representa un reto médico, sino también económico. Especialistas de la UNAM advierten que este tipo de enfermedades pueden afectar a cualquier persona y generar un alto impacto tanto en las familias como en los sistemas de salud.

“Les doy gracias por su tiempo, les pido de favor a los que puedan donar, bien, a los que no, les pido que puedan compartir a otras personas para poder cumplir este segundo milagro”, afirma la mexiquense.