· A pesar de los buenos propósitos, la Iniciativa de Monreal no resuelve el problema del “lavado de dinero” proveniente del crimen organizado y, en cambio, traslada los riesgos al Banco de México
· Habría que preguntar a los bancos, cuántos empleados tienen contratados con la capacidad para detectar, analizar, y concluir que hay operaciones sospechosas. Hay dudas del control sobre las casas y centros de cambio.
· La impunidad persiste. Ejecutivo bancario involucrado en operaciones de “lavado de dinero” de cárteles de Sinaloa y del Valle del Norte de Colombia entre 2006 y 2010 (por al menos 881 mdd), no tuvo castigo y trabaja actualmente en gobierno de AMLO

El Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD) en la Cámara de Diputados, alertó que la Iniciativa aprobada por el Senado de la República en diciembre pasado para reformar la Ley del Banco de México a fin de que pueda absorber monedas extranjeras en efectivo (principalmente dólares estadounidenses); pone en serio peligro la seguridad de la economía nacional, ya que no se está tomando en cuenta la existencia de un mercado paralelo de divisas en el que se mueven más de 48 mil millones de dólares procedentes del narcotráfico que podrían contaminarla.
“Poner al Banco de México en riesgo de denuncias de que sus reservas están contaminadas con dinero del narcotráfico, sería realmente peligroso”, advirtió Antonio Ortega Martínez, Secretario de la Comisión de Hacienda de este recinto legislativo tras recordar que en 2006, México ya enfrentó un pasaje con su vecino del norte cuando el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, acusó el fracaso en la implementación de mecanismos para impedir el “lavado de dinero” con nuestro país y que esto se había convertido ya en un grave riesgo para la seguridad nacional de ambos territorios.
Al participar en la Mesa 2 del Parlamento Abierto organizado por las comisiones de Hacienda del Senado de la República y de la Cámara de Diputados, con el tema: “Implicaciones Internacionales; Tratados y Organismos Internacionales” de las reformas a la Ley del Banco de México; el perredista evidenció además que, de ese suceso, no hubo siquiera funcionarios denunciados ni mucho menos en la cárcel. “Es más –dijo- hay información de que el responsable de los protocolos de control del banco involucrado, se desempeña en la actual administración federal. En Hacienda, curiosamente”.
“El banco (del que no vale la pena mencionar el nombre), fue acusado de no aplicar la instalación de protocolos, normas internacionales para detectar el ‘lavado’; fallas en las medidas de control; omitió deliberadamente, reportar operaciones sospechosas; ocultó expedientes de clientes dudosos; permitió el crecimiento exponencial de envío de dólares en camiones blindados hacia la frontera; mantuvo en secreto operaciones de compra de edificios, hoteles, fraccionamientos, joyas, aviones; hizo acuerdos que mantuvo en secreto con casas de cambio”.
“Se pusieron multas por miles de millones de dólares de las que aún hay bancos que no se reponen. Así –añadió- en 2012 el desprestigio y el balance quedaron solo en los libros de un negocio privado”.
“Este –resaltó- es solo un ejemplo de lo que son capaces los tentáculos de la delincuencia para encontrar canales que le permitan limpiar sus ganancias.
En la actualidad, agregó Ortega Martínez, de acuerdo con el Grupo de Acción Financiera Internacional, en México, se incorporan anualmente más de 48 mil millones de dólares provenientes del narcotráfico. ¿Qué vamos a hacer? La Iniciativa del Senado, a pesar de sus buenos propósitos, no resuelve el problema y solo traslada al Banxico, el tamaño de los riesgos de los que estoy hablando. Por lo tanto, esta Iniciativa no es la solución.
“Habría que preguntar a los bancos cuántos empleados tienen contratados con la capacidad para detectar, analizar, y concluir que hay operaciones sospechosas. Cuántos entrenamientos, de qué tipo y calidad, realizan para reportar operaciones irregulares a la Unidad de Inteligencia Financiera y entidades competentes; qué costo significa esto para el sistema bancario; qué certificación de confianza tienen estos funcionarios”, cuestionó.
“Las consecuencias de que se obligue al Banco de México a adquirir todos los dólares del mercado informal de divisas, y meterlos a las reservas internacionales a pesar de lo mal redactada que está la Iniciativa, es un despropósito, un mal que puede dañar al prestigio del país”, precisó tras aclarar que “las reservas mexicanas son de deuda, no ‘ahorros’ del gobierno y que se puede disponer de ellas en cualquier momento, como piensan algunos legisladores y funcionarios de Morena”.
“¡No señores! ¡Las reservas son para saldar compromisos del gobierno! Su valor estratégico es liberarlo de la incapacidad de pago y lo que esto significaría”, enfatizó.
Finalmente, el legislador federal cuestionó al titular de la UIF, Santiago Nieto sobre el nivel de preocupación de los bancos para construir protocolos que impidan el “lavado de dinero”, la inversión que hacen, las garantías que el mercado de divisas tiene para impedir estas debilidades; así como también quién controla y vigila a las Casas de Bolsa que proliferan no solo en el aeropuerto, sino hasta en los poblados más apartados del país.
En respuesta, Nieto Castillo afirmó que existe una genuina preocupación del sistema financiero y los bancos que lo integran, para construir mecanismos internos de detección, modelos de riesgo, y disposiciones internas que disuadan el “lavado de dinero”.
Aseguró que una de las garantías, es la rendición de reportes, de operaciones relevantes y temas preocupantes, inusuales, de la inteligencia financiera para que -a partir de modelos de riesgo- se puedan detectar casos.
Finalmente, Nieto Castillo indicó si bien es importante la prevención, si ésta no viene acompañada del combate a través de denuncias y congelamiento de cuentas, “no estaremos avanzando de forma adecuada en contra de la corrupción, la impunidad y el lavado de dinero”.
Respecto a las casas de cambio y centros cambiarios, detalló que son supervisados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores; aunque llamó la atención respecto a que “tenemos espacios donde hay mejores mecanismos de control” pues mientras en las primeras se pueden cambiar hasta 300 dólares al día con identificación; en los segundos la cifra puede llegar a 10 mil dólares diarios con identificación, o casi 4 mil dólares sin ella, al día.