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El 20 N de hace 50 años murió, en la cama, el dictador y criminal Francisco Franco Bahamonde (4 de diciembre de 1892 – 20 de noviembre de 1975), y ese día, el gobierno publicó el último parte del equipo médico habitual, en el que nos dijeron que:
‘Madrid, 20. (Informaciones)
El último parte médico de la enfermedad de S. E. el Jefe del Estado, excelentísimo señor don Francisco Franco Bahamonde, dijo así:
‘Desde el último parte médico, la evolución de Su Excelencia el Generalísimo continuó empeorando progresivamente, aparecieron trastornos en la conducción intraventricular e hipertensión arterial mantenida, y a las cinco horas y veinticinco minutos sobrevino una parada cardíaca irreversible.
Diagnósticos clínicos finales:
Enfermedad de Parkinson. Cardiopatía izquémica con infarto agudo de miocardio anterosepial y de cada diafragmática. Úlceras digestivas agudas recidivantes, con hemorragias masivas reiteradas. Peritonitis bacteriana. Fracaso real agudo. Tromboflebitis ileo-femoral izquierda. Bronconeumonía bilateral aspirativa. Choque endotóxico. Parada cardíaca.
Madrid, a las 7.30 horas del día 20 de noviembre de 1975.
Firmado: El equipo médico habitual’.
Si bien, a las 6.05 de la mañana, el ministro de información y turismo, León Herrera Esteban Radio Nacional de España, había efectuado el primer comunicado oficial del gobierno.
A las 10 horas de la mañana, el miserable, y también criminal, el presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro (1908 – 1989), conocido como el ‘carnicero de Málaga’, por ser el responsable de firmar miles de condenas de muerte, salió emocionado y lloroso por la televisión, canal 1 y único, para anunciar que ‘Franco ha muerto, Viva España’, y para leer el testamento del dictador, que fue el siguiente:
‘Españoles:
Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable juicio pido a Dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a cuantos se declararon mis enemigos, sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo.
Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación, en la gran empresa de hacer una España unida, grande y libre. Por el amor que siento por nuestra patria os pido que perseveréis en la unidad y en la paz y que rodeéis al futuro Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis, en todo momento, el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido.
No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros y para ello deponed frente a los supremos intereses de la patria y del pueblo español toda mira personal. No cejéis en alcanzar la justicia social y la cultura para todos los hombres de España y haced de ello vuestro primordial objetivo. Mantened la unidad de las tierras de España, exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la unidad de la patria.
Quisiera, en mi último momento, unir los nombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los umbrales de mi muerte.
¡Arriba España! ¡Viva España!
Evidentemente, este testamento es la mejor prueba de su CINISMO PATOLÓGICO, de su gran crueldad, distorsión de la realidad y de una falsedad en toda regla. Un narcisismo, prepotencia y fanatismo que pasarán a manchar de sangre las páginas más perversas de la historia universal.
Y, obviamente, esa responsabilidad criminal es extensible a todo su equipo (desde 1936 hasta la actualidad): militares, jueces, policías, así como la burguesía, empresarios, medios de comunicación, etc., que actuaron como grandes chupópteros para beneficiarse (y seguir beneficiándose hoy día) del expolio efectuado. Y esa cohorte de criminales pelotas, incluso manipularon la fecha de la muerte, para hacerla coincidir con la muerte de José Antonio Primo de Rivera (1903 – 1936), fundador de la falange española, fusilado, precisamente, el 20 N; así se daría un mayor énfasis a una fecha ya de por sí catártica, para la ciudadanía con esa mentalidad e intereses fascistas.
Y esa mentalidad e intereses sabemos que no han desaparecido, a lo sumo la han camuflado cuando les ha convenido; mientras que otros, como la conferencia episcopal española, se mantiene fiel a lo que denominaron la ‘cruzada española’, ya que anteayer (18/11) su presidente y arzobispo de Valladolid, Luis Javier Argüello García (n. 1953) expresó que:
‘(…) la ley de la memoria democrática del gobierno de Pedro Sánchez es un instrumento de polarización ideológica, que sirve más a los intereses políticos del presente, que a la verdadera reconciliación nacional (…) cuando es precisa una purificación de la memoria, mientras que las leyes de memoria histórica y democrática están contaminadas por los sesgos ideológicos’. Argüello reveló que en el encuentro celebrado el pasado lunes con el Papa León XIV, éste instó a los prelados españoles a ‘no dejarse atrapar por la manipulación de las ideologías’, y Argüelles subrayó que frente a las leyes injustas, no basta con declararse objetor de conciencia sino que hay que promover conciencia’ (…) finalmente, añadió que ‘los cincuenta años transcurridos desde la muerte de Franco y la proclamación del rey, marcan el final de una etapa y el comienzo de otra en la sociedad española y también en la iglesia, destacando el papel de la institución en la transición democrática’.
Efectivamente, declaraciones de ese calibre expresan mucho más de lo que dicen, máxime sabiendo que la iglesia católica no ha hecho un verdadero y contundente análisis de conciencia por su actuación desde 1936 y, desde entonces, por su adoctrinamiento fascista, y por continuar con las grandes prebendas económicas y de reconocimiento social. Y hasta que no haga un verdadero acto crítico del franquismo y de todo lo que su entorno ha comportado y sigue comportando, mejor que permanezca callada.
Igualmente, el gobierno de Pedro Sánchez sigue queriendo ‘nadar y guardar la ropa’, pues, como partido institucional y transicional, en lugar de hacer un acto claramente contrario al franquismo, para hacer pedagogía, ha programado 480 actos en diferentes localidades, que se realizarán en los próximos meses; actos que tendrán como eje principal, el valor de la democracia iniciada el día después de la muerte del criminal.
Y eso es otra mentira más, ya que, al morir Franco, el rey mantuvo como jefe de gobierno al citado criminal Arias Navarro, hasta julio de 1976, que fue sustituido por Adolfo Suárez, que era el ministro secretario general del movimiento. Así que, en todo caso, la pseudodemocracia tiene su origen en la constitución de 1978, del 6 de diciembre de ese año; y esa fecha debería ser la fiesta nacional, en lugar de seguir manteniendo la fiesta de la raza, rebautizada en nacional. Pero, claro, a Pedro Sánchez le va bien, electoralmente, tener montado ese carrusel de actos, para descolocar, todavía más al PP y Vox.
Ernesto Sábato (1911 – 2011), en su novela ‘El Túnel’ (1948) escribió el siguiente párrafo:
‘El hombre aquel comenzó a transformarme en pájaro, en un pájaro de tamaño humano (…) Mí única esperanza estaba ahora en los amigos, que inexplicablemente no habían llegado. Cuando por fin llegaron, sucedió algo que me horrorizó: no notaron mi transformación (…)’
Este párrafo describe, a la perfección, a mi modo de ver, a gran parte de la ciudadanía durante este largo y negro túnel histórico, pues muchos ni se dieron cuenta de su conversión, como tampoco, muchos de sus amigos y familiares. Y así siguen, como grandes pajarracos.
Por todo eso, durante todos estos años, e incluso ahora, nos acogimos y seguimos acogiéndonos a himnos como la canción de Luis Eduardo Aute Gutiérrez (1943 – 2020), ‘Al alba’ (1978)
Al Alba
Si te dijera, amor mío
que temo a la madrugada
no sé que estrellas son éstas
que hieren como amenazas
ni sé que sangra la luna
al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga
quiero que no me abandones
amor mío, al alba,
al alba, al alba,
al alba, al alba.
Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas
comen las últimas flores
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.
Presiento que tras la. noche
vendrá la noche más larga
quiero que no me abandones
amor mío, al alba
al alba, al alba,
al alba, al alba.
Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas
no te destroza, amor mío
esta silenciosa danza
maldito baile de muertos
pólvora de la mañana.
Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga
quiero que no me abandones
amor mío, al alba
al alba, al alba,
al alba, al alba.
Al alba, al alba,
al alba, al alba.
Y pasados esos 50 años, los independentistas catalanes seguimos esperando el alba, rodeados por buitres (ahora no callados) que van extendiendo sus alas.
Hoy ha circulado por las redes, un chiste del genial Perich (Jaume Perich i Escala, 1941 – 1995), en el que se veía un joven con su gato (éste nunca faltaba) mirando el calendario con la fecha ’20-N’, y el joven dice: ‘Hoy se cumplen 19 años de la muerte de Franco y 0 de la muerte de los franquistas’. Y hoy, podríamos actualizarlo diciendo 50 años de la muerte del criminal y 0 de la muerte de los franquistas.
Un claro ejemplo que confirma ese 0, es ver, hoy, la sentencia condenatoria del fiscal general del estado, Álvaro García Ortiz, por la ‘revelación’ de secretos fiscales de la pareja de Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la comunidad de Madrid), cuando muchos intuimos que el fondo de la causa de la condena, es el apoyo que hizo el fiscal respecto a la ley de la amnistía.
Por todo este gran desvarío, me parece que el mejor ‘homenaje’ que podemos hacer hoy, es releer el poema de Concepció G. Maluquer: ‘L’auca de l’enfadós (o la fi del Cagaelàstics), que incluí en mi escrito de ayer, y que, abusando de la paciencia del lector, reproduzco nuevamente (pero únicamente en el catalán original, la traducción la podrán ver en mi escrito de ayer); a nota de curiosidad, ayer, en nuestra concentración de Meridiana Resisteix, un compañero tuvo el detalle de recitarnos este notable poema:
AUCA DE L’ENFADÓS (O LA FI DEL CAGAELÀSTICS)
Pel Sant de la Pilarica
a dintre del llit es fica.
Diuen que és un refredat
que ja el tenen controlat.
Quan agafa la gripota
té por d’estirar la pota,
perquè el cor se li ha embalat
i el ronyó se li ha parat.
Tot el «bunker» s’esvalota
i ja no toquen pilota.
La família i el Marquès
diuen que no serà res,
però criden amb urgències
moltes doctes eminències.
Tots els metges de l’equip
diuen: «Pobre! Ja està RIP!»
Però com que són manats,
controlats i ben pagats,
va i l’entuben i l’injecten,
i l’enxufen i el connecten,
tot dient: «es fa el que es pot
mal que ens quedi un trist «robot».
I així es queda dia i nit,
tot ben «lúcid» i … adormit!
Però, ai! que un mal matí
amb la caca i el pipí
la mala sang concentrada
se li’n va d’una bufada.
Valga’ns Sant Nin i Sant Non!
Tot l’equip es descompon.
L’Arquebisbe ho vol curar
amb el «manto» del Pilar.
Quan l’hi planten al damunt
es pot dir que és mig difunt.
El Marquès diu: «Prou folló!
Li farem l’operació».
I en un lloc provisional
ja me l’obren en canal.
Li han trobat al païdor
més forats que a un colador.
El sargeixen ben sargit
i el tornen a ficar al llit.
Per ràdio i televisió
diuen Visca! ja està bo!
Tots els «ultres» del país
van bevent glopets d’anís
bo i dient: «Miracle gran!
viu i tot, el farem Sant».
Mes … l’eufòria es va acabar
quan se’ls hi torna a escolar.
L’equip creix i ell empitjora:
vint doctors i una doctora.
(La doctora que és tanoca
per si cal fer un boca-a-boca.)
I tots diuen: «Tu-ru-rut!
ja hem fet tot el que hem pogut».
Però el Marquès diu: «Cabrons!
ja en tinc plens els collons!
Tant si us pesa com si us plau,
el portarem a la PAU.
Allà hi tinc més maquinetes
i infermeres molt maquetes
i amb una mica de sort
ressuscitarem el mort».
Dit i fet. Ben embalat
a la PAU l’han facturat:
Han escombrat els malalts
de les sales principals.
Un dia, amb gran cerimonial
l’han tornat a obrir en canal.
Per si un sí o per un no
li tallen el païdor.
(Tan d’estómac que tenia
ai, Senyor, ves qui ho diria!)
Quan el tenen ben cosit
el tornen a ficar al llit.
Això sí: ben entubat,
enxufat i connectat.
La maquinària a tot gas
el fa viure al seu compàs.
Si es parés un sol minut …
«qui gemega ja ha rebut»!
La família mentrestant
guarda joies tot resant.
Van i vénen tots els dies
les més altes jerarquies,
preguntant pel Carcamal
de la sala principal.
També escriuen, puntuals,
llepaculs habituals
(adherències d’ajuntaments
i associacions innocents).
Però allò tan esperat:
un «Què tal?» d’un Cap d’Estat …
no els arriba al teletip;
i és que el món n’està molt tip!
Mentrestant els reporters
que es gelaven pels carrers,
ara, dins de l’edifici
avorrits de tant desfici
van dient que ja n’hi ha prou
de tant «parte» amagant l’ou.
De tant en tant un «xou» de donacions,
de floretes i ronyons.
(De les Urdes un gallut
li ha cedit el seu canut.)
I així els dies van passant
i la mòmia es va aguantant.
Aguantant? Torna a fer el ruc
i als tres dies: Catacruc!
Ara, els sucs tan mal païts
se li’n van pels descosits.
El Marquès, fora de si,
decideix tornar-lo a obrir.
Diu, quan veu el mullader:
«mala peça té el teler».
I tallant d’aquí i d’allà
li treuen el budell culà.
I altre cop tot ben cosit
el tornen a ficar al llit.
I el deixen drogat i sol
com un «hippi» qualsevol.
Passa un dia, dos i tres
i els «partes» no diuen res.
Res més que dorm com un soc
i que tot va a poc a poc.
Les beates i els merdetes
van portant-li medalletes;
els normals i els eixerits
conten «xistos» divertits.
I entre el qui plora i qui riu
passa el post-operatiu.
(Algun dia es morirà
i ningú no s’ho creurà.)
Però al tomb dels quatre dies
tornen les anomalies.
Diuen que es torna a escolar
i ningú no ho pot parar.
Tothom prepara el xampany
que està en fresc fa més d’un any.
I que si això no s’acaba
ja tindrà «bouquet» de cava.
Amb l’orella al transistor,
l’ull ficat a la televisió,
tots els nervis en tensió
i el xampany dintre el porró,
esperem el gran final
d’aquest «xou» fenomenal.
L’últim «parte» demencial
de l’equip de l’hospital
diuen que l’han «invernat»
com un mero congelat.
El cas és fer-lo durar;
ningú sap per què serà.
Hi ha una explicació concreta:
és per fer-nos la punyeta!
Ens consola que ha patit
com pertoca a un mal parit.
VINT DE NOVEMBRE GLORIÓS
S’HA ACABAT EL «GRAN MERDÓS».
I aquests són els quatre fàstics
de la fi del Cagaelàstics!
Anònim del segle XX.
En definitiva, ante esta situación, los independentistas catalanes debemos trabajar para conseguir que el alba deseada, nos llegue más pronto que tarde, y que los pajarracos acaben, cuanto antes, en el último circulo del infierno descrito por Durante di Alighiero degli Alighieri (Dante Alighieri, 1265 – 1321), en su novela: ‘La divina comedia’, publicada en 1304.