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Mujeres indígenas del Programa Sembrando Vida en Chihuahua crean cooperativa de pinole

  • En la Sierra Tarahumara, mujeres transforman maíz nativo en pinole mediante procesos de tostado, molienda y empaque que dan valor agregado al producto

     
  • La cooperativa recibe acompañamiento técnico y apoyo mensual de Sembrando Vida, además de un apoyo adicional para la compra de maquinaria

     
  • Actualmente, la cooperativa provee pinole al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y genera empleo directo para 20 mujeres

     
  • En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Gobierno de la primera mujer Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirma que la justicia social en el campo pasa por cerrar brechas de desigualdad de género

En las montañas de la Sierra Tarahumara, en el municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, un grupo de mexicanas indígenas organizadas en Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC) del Programa Sembrando Vida de la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar, crearon la cooperativa “Sabor y Tierra: Mujeres del Pinole Mixto Siete Millas”.

La creación de la cooperativa, es ejemplo de cómo el Programa Sembrando Vida impulsa la organización de las mujeres rurales, acompañándolas desde la producción del maíz hasta proyectos que agregan valor y abren nuevas oportunidades de venta. Es una muestra de que el campo también puede ser un camino de autonomía económica, liderazgo colectivo y transformación productiva.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Gobierno de la primera mujer Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirma que la justicia social en el campo pasa por cerrar brechas de desigualdad de género y construir un modelo donde las mujeres sean dueñas de su producción, de su ahorro y de su vida presente y futura.

Su CAC se conformó en 2020, al inicio de las operaciones del programa en el norte del país. En ese entonces, las mujeres cultivaban principalmente maíz nativo para el autoconsumo familiar, sin organización ni acceso a mercados. En 2022 decidieron crear el Pinole Mixto Siete Millas. Comenzaron con empaques sencillos y un logotipo básico, y participaron en ferias organizadas por el propio programa.

Gracias al acompañamiento técnico de Sembrando Vida y al Apoyo adicional, un recurso dirigido a proyectos productivos de CAC con avance organizativo, a finales de 2025 recibieron 150 mil pesos para adquirir una pulverizadora industrial de acero inoxidable, de grado alimenticio. Esta inversión permitió mejorar la molienda y elevar la calidad del producto.

Además, la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural facilitó la vinculación con el INAES para apoyar el desarrollo de marca, etiqueta y tabla nutrimental, así como el inicio del proceso de constitución legal de la cooperativa. En el marco del Plan de Justicia para el Pueblo Indígena O’dami en Mala Noche, la subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez y el titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino, acordaron la compra pública del producto.

El Pinole Mixto Siete Millas, integra siete semillas nativas y criollas: maíz, haba, chícharo, alubia, avena, trigo y lenteja. Esta combinación eleva su contenido de proteína a entre 15 y 25 gramos por cada 100 gramos de producto, y lo convierte en un alimento de fácil preparación, alta aceptación cultural y gran versatilidad en la cocina. Por sus características, es una alternativa útil para el refuerzo alimentario en comunidades indígenas, especialmente donde persisten brechas nutricionales.

El éxito del proyecto ha generado un efecto multiplicador: la cooperativa ahora compra maíz y otras semillas a sembradoras del mismo municipio, beneficiando directamente a entre 180 y 200 mujeres productoras. Hoy genera empleo formal para 20 mujeres: 15 de ellas nunca habían tenido acceso a un trabajo remunerado en la región, y las otras cinco son sembradoras que complementan el apoyo mensual de 6 mil 450 pesos del programa con ingresos derivados de la transformación y venta.

En Chihuahua, 7 mil 988 mujeres forman parte del padrón de Sembrando Vida, de un total de casi 21 mil personas sujetas de derecho en el estado, y el 40% participa activamente en comités y comisiones. Este proyecto muestra que la participación de las mujeres no solo crece en número, sino también en liderazgo y toma de decisiones.