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Ni contigo ni sin ti

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

Una de las coplas de Antonio Machado Ruíz (1875 – 1939), que hizo famosa, al cantarla, Emilio José, dice: ‘Ni contigo ni sin ti, mis males tienen remedio; contigo porque me matas, y sin ti porque me muero’; y esa copla me parece que explica, asimismo, la actual ‘relación’ entre Junts y el PSOE, entre ERC y PSOE, entre los votantes y sus respectivos partidos o, también, entre Pedro Sánchez e Israel, como intento explicar a continuación.

Es visible la compleja relación de interdependencia entre Junts y el PSOE, o entre ERC y el mismo PSOE, pues, dada la actual aritmética parlamentaria, se necesitan para seguir manteniendo el equilibrio del estatus quo, que, para ellos, es el mal menor y por eso, quieren preservarlo.

Esos partidos creen que no pueden vivir sin su contrapartida (aunque sea su némesis, su enemiga acérrima), pero saben que con ella o sin ella, mueren, desaparecen, ya que pierden su verdadera esencia, su artificial relevancia aritmética.

Igualmente, los votantes de esos partidos nos encontramos prisioneros de esa trampa para osos, pues no vemos alternativa, no vemos ninguna otra vía para desatar el actual nudo gordiano. Sabemos que la única forma es cortarlo, como hizo Alejandro Magno (356 a.C. – 323 a.C.), cuando, tras cruzar el Helesponto (en 333 a.C.) para conquistar Frigia, se enfrentó al reto de desatar el nudo, si bien, sin perder tiempo, tras cortarlo con su espada, dijo ‘es lo mismo cortarlo que desatarlo’; pero, a los independentistas nos falta el valor y la determinación para cortarlo, y seguimos distraídos intentando desatar el nudo. Es decir, continuamos instalados en la maraña de la ‘legalidad’ española, y claro, la única alternativa es romper, cortar, ese cordón umbilical.

También Pedro Sánchez tiene ese mismo corsé respecto al gobierno de Netanyahu, pues, por un lado, se muestra muy beligerante con él, y promete romper todo tipo de negociación con el estado israelí; pero después, en el momento de legislar, la situación es muy diferente, como vimos ayer, con el acuerdo del real decreto ley aprobado por el consejo de ministros, sobre el embargo de armas de (y a) Israel, pues hay tantas lagunas, tantas excepciones, tanta carta abierta para casos abstractos de ‘defensa del interés nacional’, que, en realidad, más que un queso gruyere, los agujeros son más grandes que el propio queso, como dijo ayer un miembro de una asociación pacifista social. Y eso es una muestra más de la doble cara de Sánchez, de su doble vara de medir, pues, en realidad, Pedro Sánchez es una mala copia del dios romano Jano (Iänos), con dos caras, una mirando hacia adelante y otra hacia atrás, es decir, en su caso, una mirando a la ética (y la auto-propaganda) y otra al negocio de las armas y la defensa de las empresas armamentistas.

Por eso, me parece que la mencionada copla, sigue siendo muy válida, por lo que, como colofón, la reproduzco seguidamente:

‘Ni contigo ni sin ti,

tienen mis males remedios

contigo porque me matas

sin ti porque yo me muero

ni contigo, ni sin ti.

Porque mi letra no ves,

piensas que de ti me olvido

y en el fondo de mi pedo

y a cada instante te escribo.

Quisiera verte y no verte,

quisiera hablarte y no hablarte,

quisiera no conocerte,

para poder olvidarte, ay.

Ni contigo ni sin ti,

tienen mis males remedios

contigo porque me matas

sin ti porque yo me muero

ni contigo, ni sin ti.

Siempre que miro al cangrejo,

me pongo a considerar,

que se parece a mis dichas

que caminan hacia atrás.

Quien canta su mal espanta

y aquel que llora lo aumenta,

yo canto para divertir

el dolor que me atormenta, ay.

Ni contigo ni sin ti,

tienen mis males remedios

contigo porque me matas

sin ti porque yo me muero

ni contigo, ni sin ti.

Estoy tan hecho a la pena,

que me sirve de compaña

y el día en que no la tengo,

me parece cosa extraña.

A mi triste corazón

las fatigas le ahogan

y no tiene más descanso

que el rato que por ti lloran.

Ni contigo ni sin ti,

tienen mis males remedios

contigo porque me matas

sin ti porque yo me muero

ni contigo, ni sin ti’.

Me parece claro que, mayoritariamente, los independentistas catalanes estamos instalados en la pena, y la tenemos como compañera, y el día que no la sentimos, la añoramos (como en la copla), y vemos rara la situación y no la entendemos. Y eso a pesar de saber que la única alternativa es la de romper el cordón umbilical que nos une al reino español. 

Y sabemos, también, que como dijo el mismo Antonio Machado: ‘caminante no hay camino, se hace camino al andar’. Pero, claro, ‘del dicho al hecho hay un trecho’, como dice el refrán. Por eso, aún sabiendo el camino, seguimos indecisos para iniciarlo.

Así, para finalizar con el citado Machado, nos encontramos haciendo el papel del español, en la copla ‘Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de Don Guido’:

‘Nuestro español bosteza

¿Es hambre? ¿sueño? ¿hastío?

Doctor ¿tendrá el estómago vacío?

El vacío es más bien en la cabeza’

Ya que me parece evidente que, como Don Guido, los independentistas catalanes seguimos teniendo el vacío en la cabeza, por nuestro hastío; mientras que debemos saber y sabemos que la solución a nuestro problema está en una vía sin ellos, nosotros solos, pero unidos.