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De acuerdo con el pacto de investidura de Salvador Illa (155) con ERC, mañana, 30 de junio, finalizará el plazo para tener fijado el nuevo sistema de financiación, esta vez, singular, de Catalunya. Pero vemos que todo apunta a un nuevo fraude, y las partes reconocerán, por enésima vez, que el acuerdo contemplará el mejor financiamiento de la historia, y así nos quedaremos, como explico a continuación.
Es penoso ver la inercia generalizada de posponer la ‘resolución’ de los problemas hasta el último minuto; momento en el que se lanzan mensajes sobre la complejidad del tema, y se propone un aplazamiento.
Salvador Illa fue investido president de la Generalitat el 8 de agosto del 2024, es decir, hace prácticamente un año. El documento previo, pactado sobre el ‘Acuerdo de investidura entre el PSC y ERC’, además de diferentes acciones para ‘construir una solución del conflicto político (…) reforzar los pilares del reconocimiento nacional de Catalunya (…) asegurar la continuidad de unas políticas públicas (figura el de) impulsar un sistema de financiación singular que avance hacia la plena soberanía fiscal, basado en la relación bilateral con el Estado y la recaudación, gestión y liquidación de todos los impuestos, con el objetivo de dotar las instituciones catalanas de los recursos necesarios para hacer frente a las necesidades de la Catalunya de los 8 millones de habitantes (…)’
El mencionado documento detalla los plazos de implementación, y respecto a la financiación, fijado para finales de este mes de junio 25, así como la promulgación de las precisas modificaciones legislativas para materializar la asunción progresiva, por parte de la agencia tributaria catalana, de la gestión, recaudación, liquidación, inspección y disponibilidad de todos los impuestos soportados en Catalunya, previas modificaciones de la Lofca (ley de financiación de las comunidades autónomas).
Pero, como digo, dada la apuesta por rozar el larguero, mejor dicho, de procrastinar, seguimos igual, sin conocer nada, y Oriol Junqueras (ERC), ayer avanzó que ‘si el PSOE, fruto de sus problemas internos, necesita unos días más, que se los coja’.
Y por parte de María Jesús Montero, vicepresidenta del gobierno central, especialista en poner agua al vino, ya que compagina el papel de ‘policía malo’ de Pedro Sánchez, con el de su liderazgo en el PSOE andaluz, confirmó ayer que:
‘(…) las negociaciones son muy complejas, si bien la reunión bilateral se reunirá el próximo 14 de julio’ si bien, ‘es preciso abordar la financiación con el conjunto de los territorios y los próximos modelos de financiación tendrán que incorporar un reconocimiento a las singularidades y a la diversidad territorial de nuestro país. Pero para todos, no solo para Catalunya (…) habrá un mayor volumen de recursos para todas las autonomías y todas serán más partícipes de la recaudación (…) y, respecto a las nuevas funciones de la agencia tributaria catalana, reconoce dificultades técnicas y humanas, pues no cuenta con medios humanos ni técnicos para comenzar a retener el IRPF en la nómina de todos los catalanes el año próximo (…)’.
Está claro, que la futura financiación será más elevada cuantitativamente, para todas las comunidades autónomas, reconocerá diferencias singulares de todas ellas, y … tanto ERC, como el PSC/PSOE nos lo querrán vender como el mejor acuerdo del mundo mundial, un acuerdo histórico y, claro, un gran éxito personal de los negociadores.
Pero la realidad será un ‘más de lo mismo’, pues no hay nada más ilógico que las singularidades múltiples, ya que hay singularidad, o no la hay. Y está claro que el PSC/PSOE nunca nos reconocerán nada parecido al concierto vasco, que, penosamente, el mismo PNV rechazaría, pues no quieren perder su singularidad.
Y por lo que vemos, nadie recuerda otros aspectos sumamente importantes del mencionado pacto de investidura, respecto a mantener el principio de ordinalidad según la capacidad fiscal, ni, por supuesto al porcentaje que Catalunya aportará como cuota de solidaridad territorial que, según se acordó, debería ser explícita, transparente y explícita
En definitiva, todo será un nuevo engaño, y los tahúres Sánchez, Illa y Junqueras, desde sus respectivos púlpitos, con sus poltronas y prebendas, seguirán vendiéndonos sus motos, diciéndonos que será un gran paso en un camino, y que ‘todos los caminos conducen a Roma’ (a la financiación singular)
Es sabido que el mencionado refrán de que ‘todos los caminos conducen a Roma’ tiene su origen en el Milliarium Aureum, el monumento del foro de la Antigua Roma, construido en el año 20 a.C., por el emperador Augusto, y marcaba el punto de origen de todas las calzadas romanas, destacando, así, la centralidad de la capitalidad romana.
Pero, en el reino español, el kilómetro cero está fijado en la madrileña Puerta del Sol, origen de las carreteras radiales y, a la vez, punto de inflexión mental y político, el punto vertebrador del coto de caza familiar de los Borbones.
Por eso, mientras no podamos independizarnos de ese marco mental, al menos debemos tener claro que bajo las premisas españolas, nunca, y nunca es nunca, podremos tener una financiación singular, acorde a nuestra recaudación y necesidades. Por eso al mencionado refrán deberíamos contraponer que ‘no todos los caminos conducen a Roma’, pues ‘preguntando se va a Roma, salvo que alguien te quiera gastar una broma’, y ya estamos muy cansados de sus ‘bromas’ … y de sus falsas promesas.
Ya estamos escaldados, escarmentados, y no queremos seguir así, por eso únicamente nos queda una opción, que es la de apostar, de forma decidida y activa, por la única salida que nos permitirá dejar de seguir estando infrafinanciados, y esa opción es la independencia.
A tal fin, deberíamos replantear las estrategias seguidas hasta ahora y confiar que aparezcan nuevos líderes y, especialmente, olvidar, de forma definitiva, a ERC y todos sus gestores, que nos han confirmado que son parte del problema, tras su traición y permitir la investidura de un represor, un españolista de pura raza y clase.
Estos días estoy releyendo la novela ‘Camí de sirga’ (1988), de Jesús Moncada i Estruga (1941 – 2005), en la nueva edición del Club Editor (junio 2025), con información adicional de Mònica Batet y Artur García Fuster, en los postfacios, explicando la génesis de la obra a través de documentos del archivo del autor. Y ya que he citado los caminos romanos y madrileños, me parece oportuno, para finalizar, mencionar el camino de sirga (cuerda, para tirar de la barca desde las orillas)
En esta novela, el autor, natural de Mequinensa (Baix Cinca, Franja de Ponent, Zaragoza) se basa en personajes y vivencias de paisanos ficticios, previas a la desaparición de su pueblo, el Poble Vell de Mequinensa, por la construcción de un embalse en el propio río Ebro, con objetivos hidroeléctricos (1957, empresa Enher), y construyendo un nuevo pueblo en el margen del Segre, para la mitad de los habitantes que no quisieron marchar a Zaragoza o Barcelona.
Y para esta novela, Moncada se basa en personajes ficticios, como he dicho, pues no pretende hacer una historia, en el sentido usual, y rechaza crónicas posteriores, con detalles sobre el reloj del campanario, determinados vecinos, etc., pues, según apunta el autor ya de entrada es que ‘ciertamente los testimonios resultaban impresionantes. Ahora bien, esta no era la única característica que tenían en común; compartían otra, quizás insignificante pero muy clarificadora de lo que pasó aquel día nefasto: todos, sin excepción, eran también absolutamente falsos’.
Y precisamente, esta característica me parece común y aplicable también al procés, pues cada uno de los diferentes actores, transcurridos ya 7 años, tienen visiones ‘personales’ y, claro, autojustificativas de su gran incidencia y relevancia particular, como el mencionado Junqueras, por citar un ejemplo.
Y, siguiendo a Jesús Moncada, debemos desoír esos testimonios autoelogiosos.
Todos estamos agradecidos por las acciones realizadas, en su momento, por la mayor parte de ellos (cada uno en su ámbito de responsabilidad), y consideramos que merecen nuestro reconocimiento y que nunca deberemos olvidar los sacrificios (prisión, exilio, etc.) sufridos. Pero, de eso, a tenerlos santificados y elevados a los altares, y con reconocida bula papal para hablar excátedra, por todos los tiempos, hay un abismo. Y ese abismo, volviendo a Oriol Junqueras, hace tiempo que ha perdido todos los puentes de diálogo, y ya estamos hartos de más mentiras y engaños. Y el que se está perpetrando con la futura ‘financiación singular’, ya será el súmmum, el colmo de los colmos y, por lo tanto, imperdonable. Él se lo ha buscado.
Por eso, confiamos y necesitamos que salgan nuevos líderes, nuevos sirgadores.