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Nuestro infierno

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

En mi escrito del 13 de agosto del año 2020 transcribí la siguiente cita, que, por su interés, me parece conveniente repetir ahora; cita extraída de Oriana Fallaci (1929 – 2006), en su novela ‘Inxal-la’ (Inshallah), (1990):

‘El paraíso es un lugar donde los policías son ingleses, los cocineros son franceses, los fabricantes de cerveza son alemanes, los amantes son italianos y todo esto organizado por suizos. El infierno es un lugar donde los policías son alemanes, los cocineros son ingleses, los fabricantes de cervezas son franceses, los amantes son suizos y todo está organizado por los italianos’.

En aquel escrito, yo añadí en el paraíso, una justicia belga.

Ahora describo el infierno como un lugar donde la injusticia es española; los cocineros, los diferentes ejecutivos españoles (PSOE y PP, ‘tanto monta, monta tanto’); los fabricantes de testimonios falsos, la guardia civil y los medios de comunicación; los enemigos, los unionistas españoles; y todo esto, organizado y dirigido por el rey español.

Si bien el reino español (y el gobierno catalán) son un paradigma del infierno, pues son un verdadero modelo, un verdadero arquetipo a no seguir, como hemos podido ver estos días con los comentarios y críticas cruzadas tras la publicación del informe Pisa 2022, mostrando una vergonzosa incompetencia generalizada; pero, desgraciadamente, sabemos que el problema es general, solo hace falta ver la incompetencia ante los principales problemas humanitarios (emigraciones forzadas, guerras en Ucrania y en Gaza, etc.), y, a esas dramáticas situaciones, solo hace falta observar la ridícula cumbre del clima (COP28), realizada en Dubai durante estos días.

Una cumbre que es costosísima, que es la antítesis de un buen ejemplo de contención de emisiones (todas las representaciones han ido con sus respectivos aviones), efectuada en un país liderado por un jeque petrolero que niega el cambio climático, etc. Parece mentira que, en pleno siglo XXI, se realicen cumbres presenciales (en lugar de hacerlas telemáticamente), cuyo único objetivo es ofrecer a los diferentes líderes sus 5’ de ‘gloria’. Y, claro, los más importantes medios de comunicación también trasladan sus respectivos equipos, para multiplicar la fanfarria. Pero, en definitiva, unas cumbres en las que no se logran acuerdos trascendentes, únicamente meros maquillajes de cara a la galería; no dejan de ser más que una mera burla, un insulto a la inteligencia.

Como digo, el infierno está prácticamente generalizado, pandémicamente desorganizado; siendo muy difícil discernir qué gobernantes son verdaderos demonios (seres sobrenaturales con intenciones malévolas) o diablos (ángeles caídos, que se rebelaron contra Dios); y, siguiendo ese símil, creo que la mayor parte de los actuales dirigentes, son verdaderamente demoníacos, con intenciones malévolas para la ciudadanía (ya que priorizan su beneficio particular y, en segundo lugar, el de su partido político, amigos y familiares)

Un prototipo de ese infierno español, lo tenemos con el reciente nombramiento de Miquel Iceta (PSC/PSOE), como embajador en la UNESCO, (la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), ya que la decisión de Pedro Sánchez (PSOE), eligiendo a una persona sin estudios universitarios, como representante español, no es más que la punta del iceberg del infierno español. Pues, ¿cómo puede pretenderse motivar a los jóvenes para que estudien y se preparen para ser competitivos en base a sus cualificaciones, cuando nos presentan esos ‘arquetipos’ impresentables?

Pero Iceta (n. en 1960) es un verdadero tiburón, que nunca ha trabajado por cuenta ajena ni propia (ni formación académica ni profesional), es un verdadero animal de partido político (PSC/PSOE), pues, se matriculó en la facultad de químicas durante un curso, y después en la de económicas (UAB), pero, después de cursar durante cinco años el primer curso, y agotadas todas las convocatorias posibles, finalmente fue expulsado del mundo universitario.

Aún así, ha ido ocupando múltiples cargos políticos: regidor del ayuntamiento de Cornellá de Llobregat (1987 – 1991); diputado en el congreso (1996 – 1999); diputado en el Parlament (1999 – 2020); ministro de política territorial y función pública (apenas seis meses en 2021); ministro de cultura y deportes (2021 – 2023); y ahora, embajador en la UNESCO, a pesar de las críticas del mundo diplomático.

Estos días, por las redes sociales corre un meme, que muestra a Miquel Iceta diciéndole a Pedro Sánchez: ¿En la UNESCO? Yo hubiera preferido entrar en alguna eléctrica. Y Sánchez le responde: Pero Miquel, tu tienes muy pocas luces.

Pero todo va como va, tenemos múltiples ejemplos como el de Iceta, solo hace falta recordar a José Montilla, biográficamente un caso calcado al de Iceta, pero que sí que acabó en una eléctrica (así funcionan las puertas giratorias) simultaneando, claro, las retribuciones oficiales, por ejemplo, la de expresident de la Generalitat, con sus prebendas de despacho, personal, chófer, escolta, etc.

Sabemos que todos los políticos acaban siendo ‘premiados’ con puestos relevantes, con importantes retribuciones, independientemente de su adecuación; la baza importante es compensar la fidelidad, la confianza. Y eso lo hemos visto en partidos de derechas y también de izquierdas, pues tenemos casos como Pere Navarro (PSC/PSOE) (actual gerente del consorcio de la Zona Franca de Barcelona); Joan Herrera (ICV) (actual director del área de acción ambiental, energía y servicios urbanos del ayuntamiento del Prat de Llobregat); Santi Vila (CiU) (actual director de Aguas de Banyoles); etc. Y, todos ellos representan, claramente, el verdadero perfil de lacayos de sus partidos.

En los partidos políticos, como en las empresas públicas y privadas, impera el Principio de Peter (formulado por Laurence J. Peter (1919 – 1990), en su libro ‘The Peter Principe’, 1969), que explicita que:

‘En una organización, las personas que hacen bien su trabajo son promocionadas a posiciones de más responsabilidad, una y otra vez, hasta que llegan a su nivel de incompetencia, donde permanecerá’

Evidentemente, ‘hacer bien su trabajo’ en la política, como he comentado, es ser servil, disciplinado, obediente, acrítico, en definitiva, ser un fiel lacayo (sin menoscabar el trabajo de los lacayos); pues, su incompetencia formal es indiferente (y la capacitación para el trabajo, es irrelevante)

En. esas organizaciones, también rige el siguiente principio:

El Principio de Dilbert (formulado por Scott Adams en 1996, creador de la tira cómica Dilbert), explica que:

‘Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar (…) hay dos tipos de compañías, las que reconocen que son exactamente como la de Dilbert y las que también lo son, pero aún no lo saben’

Este segundo principio es una variante del anterior y, generalmente, ambos se cumplen en la función pública, y la aplicación de las recompensas, mediante las puertas giratorias, muestra una concepción patrimonial del cortijo español que tienen los líderes políticos, prescindiendo del efectivo y necesario servicio a la ciudadanía.

Muchos estamos hartos de tanto enchufismo, de tantas capillitas, y tanto desprecio de la cualificación (por eso, no deberíamos extrañarnos de los malos resultados en el informe Pisa, ya que, con estos modelos de ‘éxito’ …)

Para finalizar, me parece interesante reproducir la siguiente fábula, de un autor desconocido:

El reloj del padre

Antes de morir, un padre le dijo a su hijo: este reloj me lo regaló tu abuelo, y tiene más de 120 años. Antes de regalártelo, quiero que vayas a la joyería y le digas que me interesa venderlo, y me dices cuanto te ofrecen.

El hijo fue a la joyería, regresó donde su padre y le dijo: me ofrecieron 200 $ porque es muy viejo.

El padre le dijo: ve a la casa de empeño y pregunta allá.

El hijo fue a la casa de empeño y regresó. Le dijo a su padre: solo me ofrecieron 10 $ porque está muy descuidado.

Entonces el padre le dijo: ve al museo y pregunta en ese lugar.

El hijo fue al museo, regresó donde su padre, y le dijo: ¡Padre! El tasador me ofreció 750.000 $ por el reloj, ya que es una pieza antigua y lo incluirían en su colección más valiosa de antigüedades.

Finalmente, el padre le dijo: Quería que supieras que en el lugar correcto te valorarán de la manera correcta. Si de repente te encuentras en un lugar donde no te valoren, no te molestes. Cambia de lugar y rodéate de los que sí te dan el valor que mereces. Nunca te quedes donde no te aprecien’

(https://www.meneame.net)

La moraleja de este cuento nos incitaría a abandonar la vida pública, y eso sería multiplicar el error, pues los habituales chupópteros (comandados por Felipe VI), seguirían disfrutando y beneficiándose de los privilegios del poder, y nosotros seguiríamos en mi adaptación del infierno descrito por Oriana Fallaci.

Por eso deberíamos concienciarnos y, en todas las elecciones, provocar una depuración en profundidad.

En nuestro caso, los independentistas catalanes, que perseguimos nuestra Ítaca, tenemos un trabajo adicional, no dejar que los actuales representantes sigan controlando el post procés, y que continúen perpetuándose en sus actuales poltronas. Ninguno de ellos debería tener ningún puesto relevante en la futura República Catalana, que deseamos que sea ejemplar, que no sea una réplica de la corrupta administración española. Y, para ello, debemos rechazar a Pedro Sánchez, como máximo exponente, pues sus malas artes, ahora burlándose de las diferentes mesas de negociación / diálogo, apuntando que su deseo es unificarlas, si bien sabe que ahora no es el momento.

Yo también estoy en contra de tantas mesas, cuando el objetivo es, o debería ser, único.

Pero, la decisión la deberían tomar Junts y ERC, olvidándose de los personalismos que tanto nos han dañado y siguen perjudicándonos. Deberían ir juntos, bajo la batuta de Carles Puigdemont, el president legítimo, no hay otra alternativa válida.

Debemos mantener la imagen y potencia de Carles Puigdemont, que es de los pocos políticos que, hasta el momento, se ha mostrado íntegro y fiel al 2017. Por eso es el mayor enemigo, la bestia negra del estado español, y, por ello, Pedro Sánchez, con su disfraz de ‘la lógica y la funcionalidad’ quiere una mesa única, pues sabe que eso enfrentará, aún más a los partidos mencionados. Y, sabe y busca, que, si se unificasen las mesas, en la discordia, el papel de Puigdemont acabaría diluido. Pero, con toda seguridad, Puigdemont no caerá en la trampa de osos planteada por Pedro Sánchez, el mayor embustero de la galaxia, el que nos querría comprar el citado reloj por 10 $, y aplicar el ‘café para todos’, para diluir nuestras reivindicaciones, pactadas para negociar, pero, claro, una vez ya es presidente, Sánchez pretende seguir jugando con sus malas artes, así es él, y así es el reino español, al que representa.

Sólo nos queda intentar salir del actual infierno. Y, para ello, todos deberíamos movilizarnos, masiva y pacíficamente, pero con resultados contundentes, no folclóricos.