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Es sabido que ‘el nombre hace la cosa’, pues, al otorgarle un propósito, influye en la percepción. Por eso no son gratuitos los nombres puestos en la actual operación contra Irán, como intento exponer en el presente escrito, que me lleva a la conclusión de coincidir con la canción ‘Hammer’ (Martillo, 1992), de Bob Marley, y su réplica suavizada por los Sirex ‘Si yo tuviera una escoba’ (1994)
Manu R. Macarro, en su artículo titulado ‘Fúria Épica y Martillo de Medianoche: la nueva retórica agresiva de las operaciones de EEUU’, explica, a mi modo de ver, muy acertadamente, la transformación radical de las denominaciones bélicas de los EEUU en. las tres últimas décadas.
‘(…) El Pentágono ha abandonado progresivamente los nombres grandilocuentes que caracterizaron conflictos como la Guerra del Golfo, para adoptar términos más austeros o, en el extremo opuesto, denominaciones de agresividad explícita. Este giro semántico responde a cambios doctrinales profundos en la política exterior estadounidense, donde conceptos como ‘libertad’ o ‘democracia’ han cedido terreno ante objetivos más pragmáticos relacionados con la seguridad energética, el control de rutas comerciales y la disuasión mediante la amenaza directa.
La evolución de estos nombres operativos permite trazar un mapa de las prioridades estratégicas de los EUA en diferentes regiones del planeta. Desde Oriente Medio hasta América Latina, pasando por el flanco oriental de la OTAN, cada denominación revela no solo objetivos militares, sino también estrategias de comunicación diseñadas para audiencias específicas: la opinión pública doméstica, los aliados internacionales y, especialmente, los adversarios potenciales.
(…) durante más de una década, Washington optó por denominaciones que sugieren resistencia y constancia en lugar de expansión o conquista. La Operación Determinación Inherente (Inherent Resolve), lanzada en 2014 contra el estado Islámico, ejemplifica este enfoque. El nombre buscaba proyectar una voluntad inquebrantable en el combate al terrorismo (…) En el contexto europeo, la Operación Determinación Atlántica (Atlantic Resolve) representa el compromiso estadounidense con el refuerzo de la OTAN en Europa del Este.
(…) A finales de 2023, el Pentágono abandonó las metáforas sobre libertad y democracia para centrarse en objetivos económicos explícitos. La Operación Guardián de la Prosperidad (Prosperity Guardian) en el Mar Rojo (…) es la primera misión de combate que admite abiertamente en su denominación que su objetivo principal consiste en proteger el flujo comercial y estabilizar los precios energéticos.
(…) En 2026, la democracia ya no constituye el producto principal que Washington vende a su opinión pública; ese lugar lo ocupa la logística global y la estabilidad de los mercados.
(…) La Operación Libertad Soberana (Sovereign Liberty), lanzada recientemente en respuesta a la inestabilidad en la frontera venezolana y la crisis de recursos estratégicos, ejemplifica lo que podría denominarse ‘marketing político militar’.
(…) El tono de las operaciones ha cambiado drásticamente en los últimos meses. La sutileza característica de la década anterior ha dado paso a una nomenclatura diseñada para infundir temor y advertir sobre capacidades destructivas sin ambigüedades.
La Operación Martillo de Medianoche (Midnight Hammer), lanzada en 2025, constituye una serie de ataques quirúrgicos contra infraestructuras estratégicas iraníes. El nombre no busca convencer mediante argumentos morales o legales; busca transmitir la capacidad de demoler objetivos en la oscuridad, sin previo aviso. El ‘martillo’ evoca destrucción mecánica, implacable, mientras que ‘medianoche’ sugiere sorpresa y vulnerabilidad del adversario.
La Operación Furia Épica (Epic Fury) representa la intervención más reciente contra Irán y define el espíritu militar estadounidense en 2026. Tras años de ‘paciencia estratégica’ y diplomacia nuclear, el Pentágono ha optado por un nombre que parece extraído de la mitología clásica o de videojuegos de confrontación total.
(…) A diferencia de nombres anteriores que buscaban sonar racionales, defensivos o multilaterales, ‘Furia’ apela directamente a una respuesta emocional y desproporcionada. No se trata de ‘resolución’ ni de ‘determinación’, términos que implican. Respuestas medidas y sostenidas. La furia es inmediata, visceral, devastadora. Constituye una advertencia directa de que Estados Unidos ya no opera bajo la lógica de la contención gradual, sino bajo el principio de la retribución abrumadora.
El adjetivo ‘Épica’ añade una dimensión histórica deliberada. Busca elevar el conflicto a una categoría memorable, preparando a la opinión pública estadounidense para un enfrentamiento de larga escala que podría definir una era.
(…) Los cambios en la nomenclatura militar estadounidense reflejan transformaciones en la doctrina estratégica y en las prioridades de política exterior. Durante la Guerra Fría, nombres como ‘Escudo del Desierto’ o ‘Tormenta del Desierto’ enfatizaban protección y fuerza natural abrumadora. En la era post-11- S, denominaciones como ‘Libertad Duradera’ o ‘Libertad Iraquí’ subrayaban objetivos idealistas y transformadores.
El giro reciente hacia términos como ‘Prosperidad’ o ‘Furia’ indica un realismo más descarnado. Washington reconoce que las narrativas idealistas han perdido credibilidad tanto doméstica como internacional. Los nombres actuales admiten objetivos económicos (Prosperity Guardian) o adoptan una postura de amenaza explícita que busca disuasión mediante la intimidación más que mediante persuasión moral.
(…) Aunque la distinción formal entre operaciones defensivas y ofensivas depende de factores legales y estratégicos complejos, la nomenclatura ofrece pistas reveladoras. Términos como ‘Resolve’ (determinación), ‘Guardian’ (guardián) o ‘Shiel’ (escudo) sugieren postura defensiva o de mantenimiento.
(…) Por el contrario, palabras como ‘Hammer’ (martillo), ‘Fury’ (furia), o ‘Strike’ (golpe) indican claramente operaciones ofensivas diseñadas para degradar capacidades enemigas. El lenguaje se vuelve más cinético, más agresivo. Esta diferenciación semántica no es accidental: forma parte de estrategias de comunicación (…)’
(Diario de Sevilla, 02 marzo, 2026)
Esta situación, tan bien explicada por Manu R. Macarro, me ha hecho recordar la famosa canción ‘Hammer’ (1992) de Robert Nesta Marley (Bob Marley, 1945 – 1981), cuya letra transcribo a continuación, como ya hice en un escrito de hace años:
‘Mammer (martillo)
La acera arde, mi Mercurio se eleva
no sé si es amor o si es ovulación.
Cuando tienes un martillo
todo parece un clavo.
La bruma de la fuente besa mi cuello
el cristal líquido está en mi mano
a cualquiera con lengua de serpiente
le muestro las cámaras de mi corazón.
Ahora, sé que no sueles tratar con amor ni cariño
pero de verdad creo que podría haber una conexión.
Ardo, y canto, y maquino, y bailo
algunos días soy mujer, otros días soy hombre, ah
Puede que haya renacido
estoy lista para sentir que no tengo las respuestas
hay paz en la locura sobre nuestras cabezas
déjala llevar-a-a-arme.
Uh-ah-ah
Uh-ah-ah
Uh-ah-ah
Hoy voy a Canal Street, me van a perforar las orejas
pido un deseo cuando entra la aguja
tomo una foto de mi aura, léela y dime quién soy.
Muéstrame quién soy.
Ahora, sé que no sueles tratar con amor ni cariño
pero de verdad creo que puedes hacer una excepción.
La vida es hermosa, así que hago novillos
me saco lágrimas y me pagan por hacerlo, ah
Puede que haya renacido
estoy lista para sentir que no tengo las respuestas
hay paz en la locura sobre nuestras cabezas.
Déjala lleva-a-a-arme.
Uh-ah-ah
Uh-ah-ah
Uh-ah-ah
Ah-ah, ah-ah, ah-ah
Uh-ah-ah
Déjala romperme hasta que solo quede un desastre
Hasta que sea solo una voz viviendo en tu cabeza (uh-ah-ah)
Es un mundo jodido, he estado en el infierno y he vuelto
pero te he enviado una postal desde el borde
El borde
Mmm
Mn, mm, mm
Como he comentado, el grupo español Los Sirex, en 1994, grabaron una réplica, titulada ‘Si yo tuviera una escoba’, suavizando la canción anterior, al sustituir el martillo, por una escoba, con el estribillo: ‘si yo tuviera una escoba… cuantas cosas barrería.
Pero, pensando en Donald Trump, me parece más acertada la expresión de Bob Marley, en la citada canción:
Cuando tienes un martillo
todo parece un clavo.
pues Trump, al mando del ejército más poderoso de la historia mundial, se cree que todos los otros estados son meros clavos, a los que repicar; ya que es un sujeto que solo valora la fuerza bruta y que desprecia todo y a todos los que no piensan como él. Un ejemplo de ese desprecio, lo hemos visto hoy, al enviar a su esposa Melania para presidir la jornada del consejo de seguridad de la ONU, en medio de la guerra de Irán; qué mejor muestra de degradar a las instituciones (no por enviar a su esposa, más bien, por enviar a una persona sin ningún cargo institucional, ni responsabilidad en la cuestión)
Bob Marley, antes de morir, les dijo a sus hijos: ‘la plata no compra la vida’.
Y, por el contrario, Trump cree que la plata le permite matar, vernos como meros clavos, confirmando que ‘el nombre hace la cosa’; y así nos va y nos irá,
Efectivamente, de forma individual cada uno de nosotros somos simples clavos, tanto para Trump, como para el estado español. Y, para frenar esa furia trumpista, todos los estados deberían actuar de forma conjunta, ya que ‘la unión hace la fuerza’, como recuerda la sabiduría popular (si bien aparece ya mencionado por Homero (s. IX a.C.) y Esopo (s. VII a. C.)).
Igualmente, y pensando en el colectivo de los independentistas catalanes, me parece claro que, así como los faquires se acuestan o andan, sobre camas o maderas con muchos clavos, pues si lo hicieran sobre un clavo solo, se taladrarían y dañarían; pero, al ser muchos clavos distribuidos uniformemente, cada uno contrarresta al otro, ya que la presión del peso del cuerpo se distribuye sobre toda la superficie. Por eso, adoptando esa metáfora, si todos los independentistas actuáramos de forma conjunta y coherente, seríamos mucho más resilientes a las presiones del reino español.
E, igualmente, todos los estados juntos, podrían plantar cara al gobierno de Trump.