En coordinación con Defensorías Municipales de Derechos Humanos, el organismo defensor ha acompañado actividades preventivas en escuelas de 73 municipios mexiquenses.
Toluca, Estado de México, 17 de mayo de 2026.- Para contribuir a que las actividades del Protocolo Mochila de Paz y Prevención se realicen con respeto a la dignidad, la intimidad y los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) ha participado en más de 320 acciones de acompañamiento en planteles escolares de 73 municipios mexiquenses, informó Luz María Islas Colín, Primera Visitadora General del organismo defensor.
En entrevista para el programa de radio de la CODHEM, Nuestros Derechos, explicó que estas acciones se llevan a cabo en coordinación con las Defensorías Municipales de Derechos Humanos, con el propósito de fortalecer la prevención, la cultura de paz y la seguridad en los entornos escolares, sin criminalizar ni estigmatizar al estudiantado.
Islas Colín señaló que el protocolo se implementa en escuelas de educación básica y media superior, y fue desarrollado por la Secretaría de Educación del Estado de México en coordinación con la CODHEM.
Precisó que su objetivo no es sancionar, exhibir ni vigilar a niñas, niños y adolescentes, sino prevenir riesgos y promover la corresponsabilidad entre autoridades educativas, familias, comunidad escolar e instituciones.
Subrayó que no se trata de una acción policiaca, sino de una medida preventiva y formativa, por lo que las revisiones de mochilas deben realizarse únicamente con el consentimiento informado de madres, padres o personas tutoras, y bajo criterios que eviten prácticas invasivas, tratos humillantes o cualquier afectación a la intimidad y dignidad del alumnado.
La Primera Visitadora General detalló que, de las más de 320 actividades acompañadas por la CODHEM, 295 se realizaron en coordinación con Defensorías Municipales de Derechos Humanos, lo que ha permitido fortalecer el trabajo institucional en las distintas regiones de la entidad y verificar que la aplicación del protocolo se realice con enfoque de derechos humanos.
Destacó que la participación de madres, padres y personas tutoras es fundamental, pues no debe entenderse como un requisito simbólico, sino como una condición indispensable para que estas acciones sean voluntarias, transparentes y respetuosas.
Su colaboración permite reforzar valores como la responsabilidad, el respeto y el cuidado mutuo, además de ayudar a detectar de manera oportuna objetos o sustancias que puedan representar un riesgo para la comunidad escolar.
Islas Colín explicó que el enfoque de derechos humanos permite establecer límites claros sobre lo que sí y lo que no debe hacerse durante la aplicación del protocolo.
Entre ellos, evitar la revisión corporal, la exposición pública del alumnado, la criminalización de conductas, los señalamientos discriminatorios y cualquier práctica que vulnere la integridad, la intimidad o la dignidad de niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, indicó que la prevención debe privilegiar el diálogo, la orientación y el acompañamiento, ya que la seguridad escolar no se construye desde el miedo, sino desde la confianza, la participación comunitaria y el respeto a los derechos humanos.
Cuando este tipo de acciones se realizan correctamente, dijo, pueden fortalecer la convivencia y contribuir a entornos escolares más seguros y libres de violencia.
Finalmente, Luz María Islas Colín exhortó a las autoridades educativas a aplicar el Protocolo Mochila de Paz y Prevención con responsabilidad, sensibilidad, transparencia y pleno apego a los derechos humanos.
También llamó a madres, padres y personas tutoras a participar de manera corresponsable, para que niñas, niños y adolescentes acudan a la escuela en espacios seguros, respetuosos y orientados a la construcción de paz.