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Pau i treva de Déu (paz y tregua de Dios)

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

El Abad Oliba (972 – 1046) medió para llevar adelante ‘La Pau i Treva de Déu’ en el sínodo de Elna, y su propuesta fue proclamada en 1027 y ratificada en una asamblea que tuvo lugar en Toluges. Ese acuerdo, impulsado por el poder eclesiástico, había sido el resultado de una gran presión popular que buscaba garantizar su seguridad; pero esa tradición pacifista, la está rompiendo, unilateralmente, Salvador Illa, siempre a remolque de su jefe Pedro Sánchez, y viles personajes, como Roger Torrent i Ramió (n. 1979), expresident del Parlament y exconseller de empresas y trabajo en el gobierno de Pere Aragonès (ERC), como intento exponer en este escrito.

Como he apuntado, tradicionalmente, Catalunya ha tenido, y tiene, un carácter pacifista, antimilitarista, como se mostró con el movimiento de objeción de conciencia en los años 60 y 70, contra el servicio militar obligatorio; y como se puede ratificar por las entidades y fundaciones dedicadas a la promoción de la cultura de la paz, como FundiPau, y la conciencia, consensuada implícitamente.

En esa línea, los resultados del referéndum para ratificar el sí a la OTAN, realizado por el gobierno de Felipe González, el 12 de marzo de 1986, con una participación del 59,42 %, dio como resultado un voto favorable de 56,8 % a nivel general español, mientras que los resultados en Catalunya fueron una participación del 62,8 %, con un resultado en contra, de un 53,72 %.

Una prueba de esa cultura la podemos constatar, también, viendo la actual distribución geográfica de las fábricas españolas de armas, ubicadas en Andalucía, Madrid, País Vasco, Galicia, etc., pero no en Catalunya. Posiblemente, la ausencia de empresas públicas de ese ‘negocio’ en Catalunya, también se puede explicar por la desconfianza tradicional del poder estatal versus nuestro país.

La industria armamentística española está dominada por cinco grandes empresas que concentran el 80 % de la actividad en ese sector: Airbus Defence and Space, Navantia (pública), Indra Sistemas (*), GDELS-Santa Bárbara Sistemas y Excel; pero son también importantes: Expal Systems (Rheinmetall), Maxam, Gamo Outdoor sl, etc.

(*) fundada en 1992, durante el gobierno de Felipe González, para privatizarla en 1998, y, en el 2013, el gobierno de Mariano Rajoy (PP) la SEPI compró al grupo BFA-Bankia, una participación del 20,1 % de Indra, en el marco del plan de reestructuración con el objetivo de preservar la estabilidad accionarial de la compañía tecnológica. Y, en ese trasiego de fundar, vender y comprar, el que no vea ‘oportunidades’ de negocio y lucro, es ciego.

Ahora bien, nuestra tradicional cultura pacifista, ahora se está viendo alterada, por decisiones acríticas de determinados personajes como Roger Torrent que, al dejar la política, se pasó al sector privado, para enriquecerse, sin los más mínimos prejuicios, pues, para esos personajes, ‘el fin justifica los medios’. Y claro, se han olvidado, también, de sus anteriores compromisos políticos, confirmándonos que son meros mercenarios que viven del ‘aquí y ahora’, manteniendo unos principios como los de Groucho Marx (Julius Henry Marx, 1890 – 1977): ‘tengo unos principios, pero si no les gustan, tengo otros’.

Así, Torrent fue fichado por The Big Move, para intentar crecer y buscar nuevos mercados internacionales en el sector de la inteligencia artificial y análisis predictivo de datos; y, asimismo, fundó la consultora empresarial Orvian Partners. 

Obviamente, los políticos, al acabar su dedicación al sector público, son captados por sus contactos, por su agenda política, no, precisamente, por sus conocimientos intrínsecos en determinado sector (puertas giratorias), como se ha constatado en innumerables ocasiones, por ejemplo, con Felipe González y José María Aznar, como asesores de un sinfín de empresas, o de José Montilla, como asesor gasístico, cuando, es sabido, que éste no tiene ninguna formación académica universitaria.

Torrent, licenciado en ciencias políticas y de la administración, empezó su carrera política como regidor del ayuntamiento de Sarrià de Ter en 1999, con 24 años, y desde ese momento, hasta el 2024, siempre ocupó diferentes cargos políticos, como los mencionados, y como diputado en el Parlament; es decir, de sus 47 años actuales, 25 los ha pasado en cargos públicos, por lo que, evidentemente, no tiene ningún tipo de formación operativa.

Pero, ‘business is business’, como escribió Octave Mirbeau (1948 – 1917) en su obra ‘Les affaires son les affaires’ (1903); y, en catalán, ‘la pela es la pela’.

Por eso, Torrent, en una entrevista a RAC1, de esta mañana (02/05), ha manifestado que ‘Catalunya tiene un gran potencial para un desarrollo industrial en el sector armamentístico, especialmente, en el de inteligencia artificial, y en las tecnologías de doble uso e industrias creativas y de estrategia (…) Catalunya ha de poder decir alguna cosa y ser un actor relevante, aunque no lo haya sido hasta ahora (…) se ha de trabajar, hace falta una estrategia, acciones concretas y una narrativa propia (…) la UE y sus estados miembros han decidido que el armamento se ha de hacer con capacidades propias (…) y hacerlo supondría que estaríamos más preparados, y seríamos menos dependientes, la dependencia tiene unos costos’. Al ser preguntado si ERC está de acuerdo con ese movimiento, ha contestado que ‘ahora tengo la voluntad de ayudar al país en avanzar y hacerlo con la creación de nuevos puestos de actividad’ (¡por lo visto, antes no tenía esa idea!)

Ese giro lo efectuó también el represor Salvador Illa, que, siguiendo, como el monaguillo más disciplinado, a su jefe y mentor Pedro Sánchez, hizo dar un giro al PSC/PSOE, respecto a posturas ideológicas anteriores, cambiando su doctrina precedente, abriéndose a que Catalunya albergue industria del sector de defensa y captando inversiones, abriendo las puertas de la Fira de Barcelona a empresas de armas y promoviendo que la industria auxiliar catalana se beneficie de los fondos destinados a defensa, para lo cuál, el pasado 9 de abril, se reunió en el Palau de la Generalitat, con el director de la agencia europea de defensa, André Denk, acompañado por José Borrell, (del PSOE) exrepresentante de la UE para asuntos exteriores.

En esa línea crematística, la Cambra de Comerç de Barcelona, ha identificado 750 empresas catalanas que podrían introducirse en el sector de la defensa, pues las compañías podrían convertirse en duales, y fabricar productos de uso civil y militar.

Efectivamente, el interés de desvincularse del ‘gran hermano americano’ es loable; ahora bien, pretender dar un giro estratégico a las empresas catalanas, para pasar a fabricar armas, es un paso tan relevante, que debería haberse planteado de forma clara y específica en el Parlament, con toda clase de luces y taquígrafos, es decir, con transparencia en los medios de comunicación catalanes.

Pero no ha sido así, todo se hace a escondidas, en plena oscuridad, supongo que, por haber muchos intereses ocultos y, también, por considerar a la ciudadanía como menor de edad para poder conocer ese cambio estratégico.

Por todo ello, creo que esa es una razón más para repudiar a Salvador Illa, negándole todos los votos en las próximas elecciones, así como para que ERC quite su apoyo a el gobierno del represor mencionado. Pues, estoy convencido que, si se efectuase una consulta popular, o si se preguntase en las encuestas que periódicamente efectúa la Generalitat (CEO, centre d’estudis d’opinió), mayoritariamente, la ciudadanía seguiría mostrando su cultura pacifista, antimilitarista y, en definitiva, seguiría manteniendo el espíritu del mencionado abad Oliba, sobre ‘la Pau i Treva de Déu’.

Para finalizar, me parece muy adecuado el poema ‘Sixena’, del antropólogo social y cultural Josep (Pep) Fornés i García (n. 1957), que un compañero de Meridiana Resisteix me envió hace unos días, y que me parece muy apropiado, también, pensando en Catalunya y el tema del presente escrito:  

Los quería esclavos y los tuvieron cautivos.

Los sentían extraños y los quisieron hacer suyos.

Los querían vencidos y los tuvieron rebeldes.

Les quitaron la tierra y les prohibieron las palabras.

Les quitaron la historia, pero se quedaron los sonidos

y cantaban la gloria en sus canciones,

cuentos, lamentos y recuerdos de viejas pasiones.

Maldito rencor la de la soberbia

De los asesinos de la memoria,

De los genocidas de palabras

La orgía de la envidia, los celos del talento.

Cuando ignorancia tiene miedo del conocimiento

Solo queda la prepotencia de los tiranos.

Pobre Sixena.