La Procuraduría General de la República pidió este viernes que la compañía estadounidense General Motors (GM) recoja cerca de 1,2 millones unidades comercializadas del «Chevrolet Onix», el automóvil más vendido de Brasil, por alegados problemas de seguridad.
Mediante un recurso interpuesto ante la Nación y ante el Departamento Nacional de Tránsito, el Ministerio Público busca que todos los vehículos de ese modelo que fueron vendidos desde 2012 sean retirados de las calles por la GM para adecuarlos a las condiciones de seguridad exigidas por el Programa de Evaluación de Autos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin CAP).