- Si se destinaran $0.24 dólares adicionales por paciente al año en herramientas de salud digital, se podría salvar la vida de más de dos millones de personas en riesgo de contraer enfermedades no transmisibles en la próxima década
- Solo el 51% de los adultos en México utiliza al menos una forma de tecnología para monitorear su salud
- Tecnologías como el sistema personalizado de dosificación pueden ayudar a que la adherencia aumente hasta un 90%

Ciudad de México, marzo de 2025.- El incumplimiento de los tratamientos médicos sigue siendo un desafío de salud pública con consecuencias graves para los pacientes. Factores como la falta de seguimiento, olvido de las dosis o la falta de acceso a información dificultan la adherencia a los tratamientos, especialmente en enfermedades crónicas. Sin embargo, la tecnología ha demostrado ser una aliada clave para mejorar esta situación.
Según un informe de la OMS y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), invertir apenas $0.24 dólares adicionales por paciente al año en herramientas de salud digital, como la telemedicina, los mensajes de texto y los chatbots, podría salvar la vida de más de dos millones de personas en riesgo de contraer enfermedades no transmisibles (ENT) en la próxima década.
“Las innovaciones tecnológicas están transformando la manera en que los pacientes cumplen sus tratamientos. Aplicaciones que envían recordatorios, pastilleros electrónicos con alarmas y sensores, así como dispositivos wearables que monitorean signos vitales, pueden marcar la diferencia en la adherencia médica. Es fundamental aprovechar estas herramientas para mejorar la salud a nivel global”, declaró Pedro Islas, médico general.
Estas innovaciones llegan en un momento crítico, ya que según la OMS, el 50% de los pacientes con ENT -o enfermedades crónicas-, no completa el esquema médico como debería, aún cuando estas causan año con año más del 74% de las defunciones en el mundo.
En relación con lo anterior, Farmacéuticos Comunitarios realizó un estudio en pacientes hipertensos no controlados, polimedicados y mayores de 55 años, que reafirmó que tecnologías como el sistema personalizado de dosificación pueden ayudar a que la adherencia aumente hasta un 90%.
Sin embargo, en México solo el 51% de los adultos utiliza al menos una forma de tecnología para monitorear su salud, de acuerdo con una encuesta de Cleveland Clinic. Si bien la mayoría de los países cuentan con una estrategia de salud digital, en muchos casos no se han integrado las nuevas tecnologías en las infraestructuras de salud existentes, lo que revalida la opinión de expertos que aún queda mucho camino por recorrer.
“La tecnología es una gran aliada en la salud, beneficiando tanto a pacientes como a médicos. Sin embargo, debe verse como una herramienta complementaria, no un reemplazo. La consulta presencial sigue siendo clave para una evaluación completa y una relación médico-paciente sólida, aspectos que la telemedicina aún no puede reemplazar por completo”, finalizó Islas.
Para maximizar el impacto de la tecnología en la adherencia a tratamientos y la prevención de enfermedades no transmisibles, es fundamental que distintos actores del sector salud trabajen en conjunto. Impulsar el uso de tecnología en la salud no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también optimiza el trabajo del personal médico. Sin embargo, como los expertos mencionan, la clave está en aprovechar la innovación sin perder de vista la importancia del contacto humano en la atención médica.