● Rechazo a la iniciativa: Organizaciones civiles exigen corregir urgentemente la propuesta de ley vial por no estar alineada con la normativa general tras tres años de retraso.
● Omisión de medidas clave: Denuncian que el texto actual pone vidas en riesgo al dejar fuera los límites explícitos de velocidad y los controles claros de alcoholemia.
Ciudad de México a 3 de junio de 2026. Luego de que el Diputado Miguel Ángel Macedo Escartín, presidente de la Comisión de Movilidad Sustentable y Seguridad Vial en el Congreso de la Ciudad de México, presentara una iniciativa de reforma que no está armonizada con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y deja fuera medidas esenciales para la prevención de muertes y lesiones graves ocasionadas por siniestros de tránsito, representantes de la sociedad civil rechazaron esta iniciativa y exigen que se corrija de forma urgente.
El consumo de alcohol deteriora capacidades fundamentales para la conducción segura, como la atención, coordinación, tiempo de reacción y percepción del riesgo, incrementando la probabilidad de siniestros viales incluso con niveles bajos de alcohol en sangre. Por ello, es necesario revisar y fortalecer los límites legales permitidos para conductores, alineándose con la evidencia científica más reciente y con el principio de protección de la vida. Si una reducción de estos límites implica la necesidad de ampliar la infraestructura de centros de sanción o «toritos», el costo de su operación seguiría siendo significativamente menor que los enormes costos directos e indirectos que generan los siniestros relacionados con el alcohol, incluyendo atención médica, discapacidad, pérdida de productividad, daños materiales y, sobre todo, la pérdida de vidas humanas.
“Corregir la iniciativa conocida como #LeyMuerteVialCDMX e incorporar plenamente las disposiciones de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial no es una cuestión de opinión, sino una obligación legal, técnica y ética. Resulta inaceptable debilitar medidas cuya eficacia ha sido ampliamente demostrada para prevenir lesiones y muertes en las calles. Ante una crisis de seguridad vial que cobra vidas todos los días, la Ciudad de México debe avanzar hacia una legislación alineada con la evidencia científica y el derecho a la movilidad segura, colocando la protección de las personas por encima de cualquier otro interés” señaló Alonso Robledo, Vocero de RASA.
“Es grave que se presente una iniciativa de movilidad que deja fuera medidas básicas para salvar vidas, como límites claros de velocidad y alcohol al conducir. La velocidad y el alcohol están directamente relacionados con lesiones y muertes viales; por eso no pueden tratarse como temas secundarios. Después de más de tres años de retraso, la Ciudad de México necesita una reforma seria, no una simulación. Las leyes deben proteger vidas, no ponerlas en riesgo”, señaló Quetzalli Ramos Campos, de Polithink.
En ese sentido José Arévalo Lomelí del Instituto del Sur Urbano, enfatizó: “Persisten dos aspectos alarmantes dentro del texto de esta iniciativa. El primero, es que jurídicamente, no atiende las medidas mínimas de tránsito consagradas en el artículo 49 de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial respecto a límites de velocidad. Por el contrario, deja a las ciudadanas y ciudadanos de la Ciudad de México en completo estado de indefensión, ya que únicamente refiere que estos serán determinados conforme a la normatividad aplicable, sin colocar los límites de velocidad expresamente. El segundo aspecto alarmante es que la iniciativa presentada va en sentido contrario a la última reforma del Reglamento de Tránsito local estableciendo una redacción confusa respecto a que autoridades y cuando les corresponde operar el Programa de Control y Prevención de Ingesta de Alcohol a Conductores de Vehículos.”
Por su parte Carlos Morales, integrante de la campaña de seguridad vehicular de El Poder del Consumidor, señaló: «La Ciudad de México no necesita una armonización de papel. Necesita una armonización que traduzca en acciones concretas el espíritu de la LGMSV para salvar vidas de manera sistemática y eficaz. En materia de seguridad vehicular, adoptar políticas de adquisición o arrendamiento de flotas de vehículos que prioricen criterios de seguridad vehicular, contribuiría a mejorar la movilidad en condiciones de seguridad vial en el país. Desde El Poder del Consumidor llevamos más de 10 años exigiendo autos de mayor seguridad. Gracias a este empuje, se logró la inclusión del artículo 54 de la LGMSV sobre la seguridad de los vehículos. Tras más de tres años de retraso en la armonización, la ciudadanía merece una reforma que vaya más allá de los conceptos y se traduzca en acciones concretas para proteger la vida.»
“Desde México Previene sabemos que las muertes viales son el resultado de decisiones de política pública. Por eso, cuando una reforma omite factores de riesgo cuya regulación salva vidas comprobadamente, no estamos ante un debate técnico sino ante una vulneración directa de los derechos humanos a la movilidad segura, a la salud y al interés superior de la infancia. La movilidad segura es una agenda de justicia social; quienes pagan el costo de las omisiones legislativas son siempre las personas con menos recursos para sobreponerse a una lesión o a una muerte. El Congreso de la Ciudad de México aún tiene la oportunidad de corregir el rumbo; esperamos que esté a la altura.” Gal Villaseñor de México Previene
“Las iniciativas de ley presentadas están decidiendo que en Ciudad de México personas pierdan la vida en siniestros de tránsito que podemos prevenir. Esto es inaceptable. Llamamos urgentemente a la Jefa de gobierno Clara Brugada, a las secretarías de movilidad, salud pública, seguridad ciudadana y al conjunto de las personas legisladoras del Congreso de la ciudad de México a poner un alto a las muertes y lesiones causadas por siniestros de tránsito incluyendo los límites de velocidad y de alcoholemia al volante ya establecidos en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. Cada año, cerca de mil familias enfrentan la pérdida de un ser amado en choques, volcaduras, atropellamientos. Ignorar lo que causa su dolor y omitir su obligación de prevenirlo es una negligencia criminal que la sociedad no puede tolerar” dijo Areli Carreón de Bicitekas A.C.