· ANPEC anima a la cultura de la sustentabilidad ante la crisis climática.
· Los pequeños comercios y las acciones sustentables que promuevan son un pilar fundamental de esta transición.
· En un futuro no muy lejano, cada tienda contará con paneles solares en favor del medio ambiente a través del ahorro de energía eléctrica.

Ciudad de México a 24 de marzo de 2025.- La crisis climática es una realidad que afecta a todos los sectores de la sociedad y el pequeño comercio no está ajeno a ella. La cultura de la sustentabilidad es una ingente necesidad para garantizar la sostenibilidad de las tiendas de barrio en el mercado. La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) imagina un futuro en donde, con pequeñas acciones, los comerciantes puedan transformar sus negocios en espacios sustentables (amigables con el medio ambiente), promoviendo un consumo responsable en sus comunidades.
“El consumo responsable no sólo implica comprar lo necesario, sino también saber comprar, eligiendo productos que generen el menor impacto ambiental posible. Para una tienda de abarrotes, esto puede significar ofrecer opciones de venta a granel en aquellos productos que lo permitan para reducir el uso de empaques, incorporar proveedores locales para reducir la huella de carbono del suministro y promover productos con embalaje biodegradable que permitan su reciclaje y animen una economía circular de ganar-ganar”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Además, como los clientes también juegan un papel clave en esta transición, la educación sobre consumo responsable promovida desde la tienda con carteles informativos y tips de consumo pueden promover buenos hábitos entre los consumidores. Un ejemplo de esto es fomentar el uso de bolsas reutilizables, ofreciendo incentivos a los clientes que las traigan para cancelar el uso de lo desechable, volviendo paulatinamente a la era de lo retornable.
Por otro lado, el manejo sustentable de residuos es uno de los principales retos del pequeño comercio. Una tienda debe implementar estrategias efectivas para el correcto manejo de su basura, como separarla en orgánica e inorgánica con base en tener contenedores que habiliten el reciclaje y buscar hacer sinergia con empresas o asociaciones que se encargan de recoger la basura reciclada: plásticos, cartón, vidrio y metales. El desperdicio de alimentos también es un problema que puede y debe reducirse con una adecuada gestión de manejo de inventario, evitando sobrecompras y ofreciendo promociones comerciales con descuentos o 2×1 en aquellos productos que estén por caducar que permitan su rápido desplazamiento y consumo antes de que se echen a perder para evitar que terminen en la basura.
El beneficio del ahorro de energía eléctrica es doble, pues su uso eficaz no sólo ayuda al medio ambiente, sino que también reduce los costos operativos del negocio. Instalar focos ahorradores de energía y utilizar refrigeradores con tecnología inverter puede marcar una gran diferencia en el consumo eléctrico y, desde luego, en el recibo, pues estos aparatos de última generación ajustan su potencia según la cantidad de productos a refrigerar, lo que les permite consumir menos energía que los modelos convencionales. Asimismo, la instalación de sensores de movimiento en la iluminación del negocio como pasillos y almacenes puede evitar el derroche de electricidad. Algo importante por hacer es echar abajo la política de refrigeradores de uso exclusivo por parte de los proveedores, pactando con las distintas compañías que permitan compartir los equipos de refrigeración entre ellos. En un futuro no muy lejano, cada tienda podrá contar con paneles solares para reducir al máximo el impacto ambiental en el consumo de energía, amen de generar ahorros económicos bastantes significativos que animen un bance de resultados positivos en el negocio.
De la misma forma, el agua es un recurso fundamental en la operación de una tienda, ya sea para la limpieza, el uso sanitario o la preparación de algunos productos, por lo que implementar medidas de cuidado y ahorro al consumir agua implica acciones sencillas como la reparación inmediata de fugas en grifos y sanitarios, la instalación de dispositivos ahorradores en los inodoros y el uso de productos de limpieza que requieran menos agua. Estas pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia. La consigna es que todos cuidemos el agua.
Transformar las tiendas de abarrotes en negocios sustentables no es una tarea que recaiga únicamente en los pequeños comerciantes. Es un esfuerzo colectivo que involucra a proveedores, clientes y comunidades. Desde elegir productos con menos impacto ambiental hasta participar en iniciativas de reciclaje, cada acción cuenta para construir un futuro más sustentable y amigable con el medio ambiente.
“En ANPEC visualizamos un futuro en donde los pequeños comercios sean un ejemplo de sustentabilidad, demostrando que con pequeños cambios y todos aportando nuestro granito de arena, es posible lograr un gran impacto a favor del medio ambiente. Enfrentar los estragos del cambio climático y el calentamiento global requiere de compromiso y acciones concretas y los pequeños comercios pueden ser un pilar fundamental en esta transformación si se lo proponen y se comprometen”, recalcó Rivera.
Cuidar el medio ambiente no es un estribillo y menos un discurso de moda, es una gran responsabilidad de las generaciones actuales. Se trata de heredar un mundo habitable a las próximas generaciones, ¡este es el compromiso de todos!
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#EconomíaCircular