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Tras el ‘sub vino’, el ‘sub rosa’

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

Hoy (12/11) Álvaro García Ortiz (fiscal general) acusado por desvelar secretos de fraude fiscal de Alberto González Amador (pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la comunidad de Madrid), y el fiscal intervendrá para confirmar su inocencia. Pero muchos desconfiamos de la INjusticia española, e intuimos que, tras esa acusación, está la venganza judicial por haber respaldado, el fiscal, la ley de amnistía, que es un torpedo en la línea de flotación del poder judicial. Y sobre ese contexto conflictivo, va el presente escrito, en el bien entendido que: todo el que hace algo indebido, lo ha de pagar.

En realidad, ‘no hay nada nuevo bajo el sol’ (nihil novum sub sole, o nihil novi sub sole), el proverbio del rey Salomón, citado en el Eclesiastés (cap. 1, vers. 1): ‘¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y no hay nada nuevo bajo el sol’.

‘En el ecosistema judicial español estamos muy acostumbrados a las filtraciones diarias de procedimientos judiciales en curso, particularmente en la jurisdicción penal, cuyos casos suelen generar un mayor interés (pero no solo). Nos referimos a la publicación en medios de comunicación o redes sociales de documentos o archivos que obran aportados como prueba en procesos judiciales (correos electrónicos, audios, vídeos, etc.), grabaciones de vistas y comparecencias de todo tipo (principalmente interrogatorios de testigos o imputados) o resoluciones judiciales que llegan a la portada de un periódico, antes incluso de haber sido notificadas a las partes.

¿Quién es responsable de esas filtraciones? Pues dependiendo del caso, pueden serlo las partes en el litigio, sus abogados o los funcionarios al servicio de la Administración de Justicia. Por supuesto, el periodista, como receptos de los contenidos, no deja de tener un papel decisivo en este asunto, porque, como es lógico, la filtración nunca tendría lugar sin un medio de información dispuesto a recibir los materiales y publicarlos.

(…)

Resulta decepcionante que algunos compañeros, profesionales de la abogacía, hayan tomado por costumbre llevar a cabo este tipo de prácticas con la finalidad de obtener algún rédito o ventaja en los procesos en que participan. ¿Exponer públicamente el caso para ejercer presión sobre el tribunal?, ¿Obtener publicidad para el abogado o la firma legal a la que pertenece?, ¿Causar un daño reputacional a la contraparte?, ¿Favorecer nuestra posición en el litigio al albur de una corriente de opinión pública? Las razones pueden ser muy variadas, pero en todas ellas subyace una conducta antijurídica.

En el ámbito del derecho penal, el artículo 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) establece que ‘las diligencias del sumario serán reservadas y no tendrán carácter público hasta que se abra juicio oral. Y como sanción, el mismo precepto establece que ‘el abogado o procurador de cualquiera de las partes que revelare indebidamente el contenido del sumario, será corregido con multa (…) Para el resto de las jurisdicciones, opera de manera directa o supletoria, el mandato general del artículo 247 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), por el que ‘los intervinientes en todo tipo de procesos deberán ajustarse en sus actuaciones a las reglas de la buen a fe (…)’

(https://www.hayderecho.com)

Pero, pese a las buenas intenciones, sabemos que, incluso sobre éstas, podemos decir ‘que el papel lo aguanta todo’, expresión que tiene su origen en:

‘(…) la relación entre Diderot y la emperatriz Catalina II de Rusia, cuando pretendía arrastrar a la corte rusa a la causa de la Ilustración, y Catalina le contestó: ‘Usted trabaja sólo sobre el papel, que se presta a todo; es obediente y flexible y no pone obstáculos ni a su imaginación ni a su pluma; en cambio yo, pobre emperatriz, trabajo con la naturaleza humana (…) y ahora, defendiendo el reino de una rebelión de los cosacos’;

(…) si bien otros estudiosos la atribuyen a Francisco I de Francia que envió una declaración de guerra a Carlos V, tomando como aliado a Enrique VIII de Inglaterra; y, en la respuesta de Carlos escribió ese dicho. 

(fuente Wikipedia)

Volviendo al juicio del fiscal general, dudo que acabemos sabiendo la realidad, ni después del fallo definitivo, pues en la batalla del poder judicial contra el gobierno de Pedro Sánchez, todo vale; y la experiencia nos afirma que ‘el papel no juzga y aguanta todo lo que escriban en él; aunque otros digan que el papel no lo aguanta todo o, al menos, no lo aguanta siempre’.

La historia nos enseña que los considerados secretos de estado, por ejemplo, la información relacionada con la rebelión del dictador y asesino Franco; la descolonización de Marruecos, Ifni y Guinea; el golpe de estado ‘fallido’ del 23 de febrero de 1981; la guerra sucia contra ETA; la salida del Sáhara; las actuaciones de la policía patriótica contra el independentismo catalán, actuaciones de la corona, etc., están cerrados a cal y canto, y según una ley franquista de 1968, nunca mueren.

El proyecto de ley de información clasificada, de julio de este año 2025, clasifica a los documentos en: alto secreto, secreto, confidencial y restringido; y el tiempo máximo será de 45 años prorrogables de forma motivada a otros 15. Por lo que nosotros no llegaremos a conocer el contenido de esos ficheros, y nuestros nietos… parece que tampoco.

Y por más blindada que esté la información, sabemos que muchas veces se acaba filtrando, por ejemplo, hoy, Jordi Martín, en elnacional.cat, publica su artículo titulado ‘El error de un cardenal o un móvil indiscreto: revelan los secretos del cónclave que eligió a León XIV’, y nos explica las investigaciones de los periodistas Elisabetta Piqué y Gerard O’Connell, publicadas en su libro ‘El último cónclave’ (en España, publicado hoy, edit. Arpa), en el que explican que ‘hemos escuchado a muchos cardenales que han explicado cosas muy interesantes’, y explican los entresijos de las votaciones. 

Así que, el hermetismo, incluso con la amenaza de excomunión, se acaba rompiendo.

Pero, sabemos que cuando por en medio están la policía y el ejército, como ‘salvadores’ de su patria, el hermetismo y los castigos a los posibles transgresores, son muy superiores a una simple excomunión, como experimentaron Julián Assange, fundador de WikiLeaks, Bradley Edward (ahora Chelsea) Manning, y Edward Joseph Snowden.

Para finalizar el presente escrito, me parece de interés transcribir el siguiente mito:

‘(…) Harpócrates, el nombre griego con el que se conoce la deidad egipcia Horpajard o Horpajered, el dios Harpa-Khruti (Horus el niño, representado por un niño con el dedo en los labios), era considerado el dios ptolemaico del silencio y la discreción, y fue capturado y utilizado por Triumvirate, para causar problemas de comunicación a los semidioses.

Según un mito, Afrodita le dio a su hijo Eros una rosa, quién la entregó a Harpócrates para asegurarse de que las indiscreciones de su madre se mantuvieran en secreto. Esta historia llevó a los líderes a colgar una rosa del techo de las salas de conferencias en la antigüedad. Significaba que todos los participantes en la conversación estaban obligados a guardar el secreto. Lo llamaban ‘sub rosa’, o bajo la rosa. Esta costumbre continuó durante la Edad Media y la era moderna.

Apolo acosaba a Harpócrates porque era un dios muy menor y de aspecto bastante ridículo. Hizo algunas bromas a su costa delante de los olímpicos, le disparó letras brillantes en la parte trasera de la toga y lo ató y encerró en los establos con sus caballos de fuego durante la noche. Harpócrates juró a Apolo que algún día lo vaporizaría.

(…)

Finalmente, un Eurínomo bajo el control de Tarquin le entrega un frasco que contiene la sibila de Cumas como una cruel broma del Triunvirato. Los dos terminan formando una especie de relación melancólica. Cuando Apolo, Meg y Reyna encuentran a Harcóprates y abren la puerta de su contenedor, él los bombardea con recuerdos negativos de Apolo acosándolo y de los emperadores burlándose de él. (…) Harcóprates acepta ser usado como sacrificio y le dice a Apolo que libere su último aliento en un santuario (…) la muerte de Harcóprates restaura las comunicaciones de los semidioses, aunque el efecto se extienda lenta mente’ (…)’

(Riordan Wiki Harcoprates)

Me parece destacable la mencionada denominación ‘sub rosa’ (bajo la rosa), para denotar, incluso en la actualidad, el secreto y la confidencialidad:

‘(…) La medalla del servicio secreto de los EUA refleja una brújula en el globo terráqueo, en el corazón de una rosa de cinco pétalos.

(…) 

En los techos de las salas de banquete romanos se pintaban rosas como recordatorio de que las cosas dichas bajo la influencia del vino (sub vino) también debían permanecer ‘sub rosa’.

En el simbolismo cristiano, la expresión ‘sub rosa’ tiene lugar especial en las confesiones. Pinturas de rosas de cinco pétalos a menudo se ponían en los confesionarios.

(…)

En el siglo XIV, el símbolo de Enrique VIII de Inglaterra fue la rosa de los Tudor. Una gran imagen de la rosa cubría el techo de la cámara privada donde las decisiones de estado se hacían en secreto.

En las épocas actuales, el término se usa por el gobierno escocés para una serie específica de encuentros off the record.

Más recientemente, sub rosa se han convertido en un sinónimo de operaciones encubiertas de los servicios secretos (…)’

(Wikipedia)

Pues bien, y para finalizar el presente escrito, ahora sí, me parece curioso hacer un salto de trampolín, y ver que, precisamente, el PSOE y el PSC, utilizan la rosa como símbolo. Y pensando en los mencionados ‘sub vino’ y ‘sub rosa’, vemos que intentan mantener en secreto sus estrategias, por ejemplo, Silvia Paneque, portavoz del gobierno de la Generalitat, ha dicho esta mañana que el futuro sistema de financiación de Catalunya será ‘singular y proporcional al esfuerzo de esta comunidad’, pero, incluso tras las persistentes preguntas de los periodistas asistentes en la rueda de prensa, ha evitado citar el término de la ‘ordinalidad’ que es un requisito básico acordado con ERC para la investidura de Salvador Illa. Ayer, como señalé, Lluïsa Moret, expresó que no quería hablar de ‘temporalidad’, de plazos.

Es decir, que, en un momento ‘sub vino’, acuerdan todo lo que sea preciso, para conseguir la presidencia y, después … su estrategia y tácticas, quedan ‘sub rosa’. Y así, van pasando los meses y los años, incumpliendo y, como Apolo, riéndose y acosando a Harcóprates (en este caso, ERC, y también Junts)

Por eso, no podemos confiar en el PSC/PSOE, pues tanto Pedro Sánchez como Salvador Illa, mienten más que hablan (y escriben en sus papeles y transmiten a sus periódicos) y, mientras tanto, van ostentando el poder y beneficiándose de todas las prebendas.